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  1. Garefe: en realidad un día está bien para Bratislava si vas acompañado y has dormido una cantidad de horas aceptable antes de ir. Como ves ni subí al castillo ni visité los jardines del Palacio Presidencial, y al ir sola todo lo demás también lo vi más rápido. Mi problema era que tenía solo dos buses para ir a Budapest: a las 11 o a las 19, y no estaba yo de humor para coger el de las 19 y llegar de noche y muerta de cansancio a Budapest. Pero si volviese a ir le daría un día . En cuanto al hostal de Budapest, aquí lo tienes: http://www.hostelbookers.com/hostels/hungary/budapest/95146/ Teru: en el bus tú elegías qué peli/serie ver, y te daban la opción de ponerla en checo o en inglés. Como imaginarás ni idea de checo tengo (ni yo ni la mitad del bus creo xD), así que en inglés . Gracias por comentar, mañana intentaré subir el primer día en Budapest, que dio para mucho.
  2. DÍA 5: BRATISLAVA Y BUS A BUDAPEST Lo primero que hago al llegar a Bratislava es deshacerme de mi mochila. Más adelante en el viaje descubriré que "solo" pesa 12kg, pero soy incapaz de cargar con ella durante toda la mañana de turismeo. La taquilla me cuesta 2€ por 24h, y nada más deshacerme del mochilón saco un chocolate caliente de una máquina y me lo tomo sentada en la sala de espera. Son aún las cinco y media de la mañana y las calles ni están puestas, de modo que decido hacer un poco de tiempo en la estación y luego tirar para el centro. La sala de espera tiene wifi gratis y aprovecho para tranquilizar a mis padres diciéndoles que no me han devorado en el tren y que he llegado sana y salva a Bratislava. Me estaban esperando xD A eso de las seis y poco me pongo en marcha, un poco de mal humor a decir verdad. Este fue el momento bajo del viaje, el momento en el que dices "¿quién me manda a mí a estar sola en una estación a las seis de la mañana?". Y es que había pasado tres días en Berlin con mis amigos riéndonos prácticamente todo el día y recordando viejos tiempos (hablo como una anciana xD), y se repente encontrarme sola sin haber dormido dignamente por dos noches fue algo deprimente. Más tarde resultó que con dormir se me fue toda la mala leche. Salgo de la estación para mirar la frecuencia de buses a la estación de autobuses, hay conexiones directas cada 12 minutos así que ningún problema. Ahora mi misión es encontrar el centro, sé que hay que ir para abajo más o menos en línea recta pero por si acaso decido preguntar por el camino exacto, no vaya a ser que me pierda ya desde el primer momento de madrugada. Me acerco a un señor y pregunto "city center?". No me entiende. "Zentrum?", digo con cara de circunstancia, pensando que tal vez entienda mejor el alemán por la proximidad de la frontera con Austria. Parece ser que eso sí lo entiende, pero al buen hombre no se le ocurre otra cosa que soltar una carcajada en mi cara, como si le estuviese preguntando por una tienda de ositos de gominola a lo alto de una lejana montaña. Levanta el brazo y señala al frente mientras murmura algo. Sigue sin quedarme claro por qué calle bajar, pero viendo que al individuo este poca información le voy a sacar, echo a caminar cuesta abajo con la esperanza de encontrarme con alguna señal. Cruzo un paso por encima de una carretera y me encuentro al principio de una larga avenida con toda la pinta de llegar al centro. Tras diez minutos a pie diviso a lo lejos el Palacio Presidencial, señal de que voy por buen camino. De estilo rococó, este palacio fue construido en el siglo XVIII para el conde Anton Grasalkoviè como palacio de verano y sirvió de punto de encuentro de la nobleza húngara. Durante los anos 1939 y 1945 fue ya sede de la presidencia y en la actualidad, tras su restauración hace unos años, vuelve a ser la sede del Presidente de la República Eslovaca. Palacio Presidencial Por lo que leo ahora en internet la entrada a los jardines es libre. Anda que me informé yo antes de ir y no sé por qué se me metió en la cabeza que no se podía entrar. He visto un par de fotos y tienen muy buena pinta: Sigo bajando hacia lo que parece una zona más antigua de la ciudad. Callejeando por sus estrechas y tranquilas calles llego a la Puerta de San Miguel, antigua entrada a la ciudad. Dentro de la puerta me llamó la atención el km 0, desde donde se miden las distancias en el país. Al otro lado de la puerta se sitúa el Puente de San Miguel, un pequeño y pintoresco puente con estatuas y rodeado de edificios barrocos. Esta zona recuerda un poco a Praga, pero en pequeño. Km 0 Puerta de San Miguel Puente de San Miguel Estatua Vuelvo a cruzar el puente y continúo mi paseo por la parte vieja de la ciudad. Sigo por la calle Michalská, repleta de hoteles, tiendas y restaurantes, pero claro, como son las siete de la mañana nada ha abierto aún. De todas formas visitar una ciudad tan pronto, como sabéis, tiene una gran ventaja: apenas te encuentras a nadie en las calles. Disfruto con calma de la calle y sus edificios hasta llegar a Hlavné námestie, la plaza principal. Calle Michalská Hlavné námestie Iba a sentarme en ese banco pero me sentía observada Mi próxima parada fue la catedral de San Martín, una de las más antiguas de la ciudad y conocida por haber presenciado las coronaciones del Reino de Hungría entre 1563 y 1830. De hecho, la torre de la catedral está rematada con una réplica de la corona del Reino de Hungría. Catedral de San Martín Farol raro delante de la catedral Pensando que no me da tiempo de subir al castillo (mi autobús sale a las 11:15) decido explorar las orillas del Danubio y el centro. Luego resulta que el centro no tiene demasiado para ver y me quedo deambulando por ahí, pero bueno, siempre podré volver y subir. Una de las calles del centro Yendo hacia el Danubio Rybné Námestie Llego a la orilla del Danubio y reconozco el famoso Novi Most, también llamado "Puente del Ovni" por la curiosa estructura en uno de sus lados. Conecta el centro de Bratislava con el barrio Petrzalka, aunque este segundo no tiene mucho para ver. Novi Most Dejo el puente para después y me dispongo a buscar la conocida Iglesia de Santa Elizabeth, también llamada Iglesia Azul, de estilo Art Nouveau. Encontrarla me lleva rato, me meto por un enorme boulevard que resulta que no lleva a ninguna parte digna de visitar, vuelvo sobre mis pasos, compro un extraño zumo en un super en una callejuela (super en el que pasé media hora comparando precios con Alemania cual abuela, para mi sorpresa algunas cosas no eran más baratas en Eslovaquia), sigo mi camino a lo loco sin mapa (a esas horas no consigo encontrar ninguna oficina de turismo abierta) hasta que por fin consigo dar con la iglesia. Una de dos, está escondidilla o mis dotes de orientación son nulas. Tengo la sospecha de que fue una combinación de ambos factores. Iglesia Azul Vuelvo a la orilla del río y recorro el paseo paralelo a él (tiene wifi gratis por lo visto pero tengo el móvil apagado para ahorrar batería y no apetece encenderlo) hasta llegar de nuevo al Novi Most. Como me sobra tiempo decido cruzarlo, y al ver que no hay nada al otro lado vuelvo lentamente sobre mis pasos mientras disfruto de las vistas y hago fotos al Danubio. Castillo de Bratislava El Danubio Azul (bueno, más o menos) De vuelta en el centro me encuentro con una plaza que debe estar muy animada a horas más dignas, pero un lunes a las nueve de la mañana todo el mundo trabaja. En un extremo de dicha plaza (Hviezdoslavovo námestie) puede verse el Teatro Nacional (Slovenského národného divadla) junto con una pista de patinaje sobre hielo en invierno (pena que lo están desmontando ya y me quedo sin probarlo). Hviezdoslavovo námestie Estatua de Hans Christian Andersen Teatro Nacional Me adentro entre las callejuelas de la parte vieja con el objetivo de encontrar las estatuas del fotógrafo y el observador, pero por desgracia solo encuentro la del observador en la calle Laurinska, un hombrecillo asomado desde una alcantarilla observando a la gente que pasa. Mi intento de buscar al fotógrafo al menos dio sus frutos (no los esperados), ya que me topé con el convento de las Ursulinas y unos cuantos palacios en la parte trasera de la plaza principal. El observador Ayuntamiento y Primaciálny palác Volviendo a la estación Compro un par de postales y voy volviendo tranquilamente a la estación. De camino me compro un trozo de pizza y unos dulces al parecer típicos de aquí por 1'50€ (así da gusto xD) y recojo mi mochila de la taquilla. Consigo hacerme con un billete para el bus y esperando que sea válido para el trayecto que quiero hacer (no veo por qué no debería serlo, pero revisores rancios hay en todas partes y una vez yendo a Füssen me llevé un susto) me subo al autobús urbano 210 que conecta la estación de trenes con la de buses. Bratislava, a pesar de no tener tanto para ver como otras capitales europeas, me ha gustado por sus bonitos edificios y tranquilas calles, pero me gustaría volver a visitarla a horas dignas y habiendo dormido antes, puesto que me quedo con la sensación de que no la he disfrutado como debería haberlo hecho. El bus a Budapest llega 20 min tarde, al parecer viene desde Praga y se ha retrasado por el camino. Tengo la firme intención de dormir durante el trayecto, intención que mando a freír espárragos cuando veo que ¡echan The Big Bang Theory en el bus! Hay una pantalla detrás de cada asiento y puedes elegir entre varias pelis y series, así que me paso las tres horas de viaje intentando no reírme muy alto con las locuras de Sheldon Cooper (digo... doctor Sheldon Cooper). A pesar del retraso que traía el bus llegamos puntuales a Budapest. Aún es pronto para hacerme una impresión de la capital húngara porque lo único que se ve desde el bus son los enormes y grises bloques de la época comunista. Una vez en la estación de autobuses (estación de metro Népliget) me pongo a buscar una oficina de cambio, inocente de mí, pensaba que en la estación habría. Pues no. O bien no hay o si no mis nulas dotes de orientación vuelven a jugarme una mala pasada. Al cabo de quince minutos con la mochila a cuestas y arrastrando los pies por el cansancio tomo la decisión de sacar dinero en el cajero. No sé si me saldrá más caro o más barato, pero visto que en caso contrario me quedo sin comer y sin ticket de metro, me arriesgo y saco 15000 forints, unos 50€, (pensando que bastaría para dos días y medio en modo rata low cost. Pues no bastó, lo adelanto). Compro ticket de metro (350ft, 1'1€ más o menos) y me bajo en Deak Ferenc tér, muy cerca de mi albergue y sin saber que era el centro-centro de Budapest. Sabía que la ubicación del hostal era buena, pero no me esperaba que tanto. Sin embargo, por muy cerca que esté mi hostal de allí me cuesta encontrarlo y me veo obligada a preguntar a varia gente (gente que no me entiende y a la que tuve que dar bastante pena ahí deambulando con mis ojeras y mi mochila xD). Al fin doy con el hostal porque el recepcionista estaba en la calle y me lo encuentro. No sé si por casualidad o me está esperando (le había dicho a qué hora llegaba, así que puede que lo segundo). Y menos mal, porque el hostal es una casa normal y corriente reformada y la señalización deja mucho que desear. Pago las tres noches en el momento y me lleva a mi cuarto, habitación de seis en la que dormimos tres personas, no está mal. Imaginad lo cansada que estoy en este punto que aún estando en una de las ciudades de mi ruta que más ilusión me hace visitar, hago algo que va en contra de mis principios: echar la siesta estando de viaje. Bueno, en la vida real tampoco lo hago, así que si estoy de viaje menos aún. No obstante, las dos noches sin dormir me han pasado factura física y anímicamente, de modo que decido esperar a la mañana siguiente para empezar a explorar Budapest. Duermo hasta la hora de la cena (lo que viene a ser las seis y media, vivir en Alemania se nota en cosas como ésta xD) y bajo a por la cena. Me hago con unos jogures en el super y un delicioso goulash de champis con patatas en un restaurante. Desde el momento en el que pruebo dicho plato me declaro fan de la cocina húngara, fue donde mejor comí con diferencia en todo el viaje. Después de cenar estoy un rato con el móvil, leo, me ducho y me voy a dormir pronto para recuperar fuerzas. ¡Al día siguiente toca tour por Budapest! Gastos por persona: 23'5€ Taquilla de la estación: 2€ Porción de pizza y dulces: 1'5€ Ticket de bus: 0'9€ Bus Bratislava - Budapest: 7'7€ Ticket metro: 1'1€ 4 jogures: unos 1'5€ (me fui al super más caro de la ciudad por lo que veo) Goulash de champis con patatas: 4€ Albergue: 4'8€
  3. Antifaz y tapones para los oídos, realmente los necesitaba en ese momento xD. Hoy subo otro día, ahora que estoy de vacaciones tengo que llevar buen ritmo
  4. Ir de Salzburgo a Hallstatt es fácil, hay conexiones como mucho cada dos horas y solo hay un transbordo. Para ir de ahí a Viena ya ni idea, pero he leído diarios de gente que lo ha hecho, de modo que supongo que no estará excesivamente complicado. Visto el itinerario veo poco práctico bajar a Venecia y Bled para después subir a Austria, más que nada por las malas conexiones (Interlaken-Venecia y Venecia-Bled/Ljubljana) pero si realmente queréis hacerlo (la zona no tiene desperdicio), optaría por el autobús. No sé hasta qué punto queréis ir a Bled, pero al sur de Baviera hay paisajes espectaculares donde estar de relax y la conexión con Austria es significativamente mejor.
  5. Vaya cara que tienen En ese caso rectifico, mejor reservar en Francia, lo siento!
  6. 1) Tendrías que pagar la parte del trayecto hasta la frontera, aunque obtendrías un 25% de descuento por viajar con interrail. Una vez entres en Francia ya solo serían los 3€ de reserva hasta París. 2) Puedes reservarlos justo antes de la salida, no suele haber problema alguno. Lo de la reserva es una excusa para que pagues, rara vez van los trenes tan llenos como para que no entréis, es solo que piden un suplemento a los que viajan con interrail. Si quieres también puedes reservar con antelación, tengo entendido que se hace contactando con la compañía (SNCF en tu caso) por teléfono. 3) En general puedes meterte en los trenes sin ningún tipo de ticket, enseñas tu pase interrail y ya. La cosa cambia si el tren requiere reserva, en tal caso lo dicho antes, vas a la ventanilla justo antes y reservas, te darán un billete y te montas con él. Asegúrate bien de que la reserva es obligatoria antes de pagarla, pregunta en la ventanilla (o mira en internet) si la necesitas o no. En Alemania y Austria, por ejemplo, aunque los trenes sean de alta velocidad, no hace falta pagar suplementos. Espero haber ayudado
  7. Depende de cuanta gente haya reservado, si es muy poca es una furgoneta, si no un bus. Si quieres horarios de tren lo mejor es que mires www.bahn.de, la página de trenes alemana, tiene horarios de todos los países, a mí nunca me ha fallado . Adoro Salzburgo y Hallstatt, son una pasada las dos, ojalá podáis sacar algo de tiempo para verlas
  8. Hola! Lo cierto es que desde Venecia llegar a Bled si está complicado, incluso a Ljubljana da problemas... De Venecia a Ljubljana existe una alternativa, sin embargo, te cuento lo que hice yo en mi último viaje: En http://www.drd.si/ (ahora a mí no me abre la página pero debería funcionar) ofrecen trasladarte de Venecia a Ljubljana por 25€, 22'5€ si eres estudiante. El trayecto dura 3:30h, y si bien supone un gasto extra aparte del billete interrail, tal vez por cuestiones de tiempo y comodidad os merezca la pena. Saldríais desde la estación de Mestre en Venecia y os dejarían en la estación de trenes de Ljubljana, donde podríais seguir para Bled. Ah, no sé si lo sabéis, pero por si acaso: la estación de tren del lago se llama Bled Jezero. Veo que habéis dado muchos días a Bled, no sé si es por una razón especial y tenéis algo planeado ahí, pero en un día se ven de sobra el lago, la isla y el castillo. Mi consejo sería hacer lo siguiente: 4: Venecia 5: Ir a Ljubljana, ver Ljubljana 6: Excursión a Bled, volver a dormir a Ljubljana 7: Ver Ljubljana por la mañana y luego ir a Viena (hay trenes directos, cosa que desde Bled no). Por lo demás lo de los dás lo veo bien, quizá yo quitaría un día a Amsterdam para dárselo a Berlin, pero ahí ya entran los gustos personales así que nada . Desde las ciudades que habéis elegido hay excursiones muy interesantes como Cesky Krumlov desde Praga, Potsdam desde Berlin y la zona de Waterland desde Amsterdam, no sé si lo habéis mirado ya pero os lo pongo. Un saludo y bienvenidos al foro
  9. Jajajaja lo sé, ahora me pregunto qué narices se nos pasó por la cabeza en aquel momento para que nos pareciera buena idea, con la de veces que hemos madrugado para coger aviones, trenes, buses y carros tirados por mulas! Vale, éso último no. De nada (ni idea de cómo es en japonés)! Siempre es un placer escucharlo. Ayudó a relajarse en ese momento además
  10. DÍA 4: BERLIN Y NOCTURNO A BRATISLAVA Como bien cuento al final del capítulo anterior, durante la última noche no hay Cristo que pegue ojo. ¿La razón? Que somos tontos, básicamente. Iba a poner otro tipo de excusas pero solo iba a autoengañarme. La cosa es que mis tres amigos tienen que coger un avión a las nueve de la mañana. Hasta ahí bien. El problema surge cuando empezamos a debatir sobre la hora a la que habrá que levantarse, aquí es donde parecemos nuevos en el arte de madrugar. ¿El avión sale a las nueve? Vale, nos despertamos a las dos y media. Como lo leéis. DOS Y MEDIA. 2:30. En su momento nos parece muy inteligente hacer eso, hay que ir con hora y media de antelación al aeropuerto, el trayecto dura media hora, tardaremos otra media hora en llegar a la parada del bus, hay que recoger el cuarto, somos unos lentos, etc. Consideramos la opción de hacer cualquier otra tontería y no dormir, pero estamos que nos caemos del sueño. Total, que nos dormimos a las doce y media y dos horas más tarde ya nos despierta la cancioncilla de Colibritany (sí, como si no fuese lo suficientemente duro madrugar tanto, ponemos ésa de despertador). Empezamos a poner los colchones en su sitio (era un apartamento para tres y tuvimos que hacer arreglos para entrar todos) y de pronto se nos ilumina una lucecilla y nos percatamos de que tal vez no hacía falta madrugar tanto. Pues nada, a dormir una horilla más. B, S y yo nos tumbamos en uno de los colchones a medio colocar (léase medio colchón sobre la cama y medio en el suelo, no exagero) y cual moribundos tratamos de conciliar el sueño mientras D se ríe de nosotros y reproduce lo siguiente para ilustrar nuestra lamentable situación: http://www.youtube.com/watch?v=sPlhKP0nZII Así "dormimos" una hora con el Requiem de fondo y la luz encendida (estamos tan muertos que ni nos damos cuenta) hasta que al fin nos levantamos, recogemos las cosas y nos dirigimos al metro. El autobús lo cogen en Unter den Linden, donde nos despedimos y prometemos hacer la próxima quedada en alguna otra ciudad europea y repetir un viaje similar (y volver a intentar lo de Lord Voldemort). Decido ir andando a casa tranquilamente, haciendo fotos del amanecer en Berlin. Ya he metido suficiente parrafada, por ahora os dejo con las imágenes. Casi no estaban puestas ni las calles Otra vez la puerta Y una más, ya paro Schlossbrücke, en Museuminsel Dom (y una grúa por ahí infiltrada) Berlin es la ciudad de las eternas obras. La ciudad quedó completamente destrozada en la guerra y los más de 40 años de división tampoco ayudaron a que recobrase su esplendor. Por ello aún están en construcción muchos edificios que formaban parte del centro de la ciudad hasta los años cuarenta, como el Palacio Real, justo enfrente de la catedral, la Ópera, etc. Es una ciudad en constante cambio, si la visitas una vez cada diez años, siempre podrás notar la diferencia y ver cómo va avanzando la reconstrucción. Vuelvo al apartamento a dormir y recoger mis cosas. Preparo pasta para comer y salgo a dar un último paseo a eso de las dos, habiéndolo dejado todo preparado para coger la mochila después y salir, mi nocturno sale a las seis y media hacia Bratislava. Bajo del metro en Alexanderplatz y dando un paseo visito el Nikolaiviertel, barrio medieval con mucho encanto y nada que ver con otras zonas más modernas (no porque éstas carezcan de encanto, sino por el tipo de edificios y calles). Compro postales y caminando vuelvo a la Isla de los Museos, hago fotos de la catedral de día (al fin), paso por un animado mercadillo cerca del Bode Museum en el que por desgracia no me puedo quedar y vuelvo al apartamento pasando por última vez por la Gendarmenmarktplatz. Reloj de Alexanderplatz Nikolaiviertel y Fernsehturm, aunque suene a tópico, Berlin realmente es una ciudad de contrastes Nikolaikirche Estatua de San Jorge Típica foto de la catedral con la torre de televisión Bode Museum Gendarmenmarkt Platz Una vez en el apartamento me aseguro de que no me dejo nada (unas tres veces), dejo todo lo que pueda necesitar en el tren en la parte superior de la mochila, saco billetes, papeles y demás cosas que me van a pedir y salgo dejando la llave en la mesa como me había dicho T, pero no antes sin sacar fotos a la increíble vista que hemos tenido durante cuatro días de la capital alemana desde un piso 20. Me ponía a mirar por la ventana y me quedaba embobada Voy en metro a la estación principal, pero como soy una romántica quiero despedirme de la ciudad viendo por última vez la Puerta de Brandenburgo, al igual que la vi nada más llegar. Además la puesta de sol me permite sacar fotos de la misma con una luz distinta (la fotografié con todas las luces posibles xD). Solo una más, lo juro Brandenburger Tor Llego con tiempo de sobra a la estación y antes que nada localizó mi andén, con lo grande que es la estación solo me falta estar ahí pululando y luego perder el tren. Una vez localizada la plataforma hago un intento de comer sano: me compro una ensalada. Como el viaje es largo, decido hacerme con un wrap vegetariano también, y menos mal, porque la ensalada no es, ni de lejos, comestible. No me dan salsa alguna y sabe rancia, por lo que muy a mi pesar acabo tirándola casi entera y ceno el wrap. Se ve que al universo no le apetece que yo pruebe la comida sana durante este viaje. Del viaje en tren poco puedo decir, leo, intento dormir, vuelvo a intentar dormir, miro el móvil, estamos en la República Checa y ya no tengo internet, intento dormir, como, me echo encima de la mochila para intentar dormir, no lo consigo, una chica unos asientos más atrás pregunta cuándo van a apagar las luces, la revisora dice que no las apagan, asqueada intento irme a un compartimento, están todos llenos, vuelvo resignada a mi asiento, intento dormir, son las cinco de la mañana, falta media hora para llegar así que ya no dormiré, me lavo los dientes, lo recojo todo y... ¡Bratislava hlavná stanica! Lo que viene a ser la estación principal, me bajo del tren preguntándome qué me esperará en la capital eslovaca, país que piso ahora por primera vez. Gastos por persona: 54'7€ Ticket 24h del metro: 6'70€ (dolió, y mucho) Cena en el puestecillo sano: 9€ Tren a Bratislava: 39€ (compré demasiado tarde y se acabaron los tickets de 29€, pero haberlos, haylos).
  11. Me alegro de que te haya gustado, Roamer! El rafting sigue sacándonos una sonrisa aún ahora, casi dos años después, que se dice pronto. Una de las anécdotas más memorables que he vivido y viviré, sin duda. Lo del cambio en Praga me enseñó a no fiarme nunca más de las oficinas de cambio, ahora comparo cinco o seis antes de decidirme. Aunque he de admitir que pierdo el tiempo de mala manera xD. Qué casualidad! También cambié dinero en esa oficina que mencionas, ofrecen un cambio excelente. Bueno, quizá no sea tanta casualidad, también me informé antes de ir y leí en internet que era el mejor lugar para cambiar. Además al estar en el centro no pierdes tiempo en ir hasta allí por ahorrarte unos míseros euros . Y que sepas que esperamos tu diario
  12. La parte de atrás sigue en obras, así como la parte superior de la cúpula (en la foto igual no se aprecia bien). Parece que falta poco para que lo terminen de una vez, eso sí Jajajja sí, estarán hartos los pobres, igual por eso no llaman por megafonía ya Pobre yo, al final me quedaré sin casa , veré lo que puedo hacer.
  13. ¿En serio? Jajaj Pido perdón por mi ignorancia, no tenía ni idea de que fueran los dos primeros en entrar, pensaba que estaban de adorno y ya. Pues mis amigos subieron en ellos xD. NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO! Jo, parece ser que será complicado hacerme con Sanssouci, pero no me rindo. Tendré que presentarme a canciller y mover hilos desde dentro, ya vendré a pedir votos a los miembros del foro que vivan en Alemania y puedan votar ahí .
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