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mamarracho

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  1. Día 18 (17/05/2009) "El retorno" Poco que contar de este día, una vuelta como la ida pero con alguna turbulencia de más y con un coro de finlandeses que nos alegró un poco el vuelo a Barcelona, ensayando tres canciones ante todos los presentes en el avión. Volvemos de Japón sin haber vivido ni un pequeño terremoto, mala fama tienen jeje. La verdad que ha habido bastantes blufs en este viaje, no todo Japón es como te lo pintan. En mi opinión Japón me ha gustado y repetiría, intentando ver la isla de Hokkaido que nos ha quedado pendiente, pero esperaba aún más del país. Hay que reconocer que hay muchas cosas guapísimas como Kioto, el Parque de Nara o Miyajima, pero también hay mucha chuscada. Me quedo con el Japón tradicional y sus casas antiguas de madera, sus templos y santuarios, antes que con la parte moderna de rascacielos. Parece que han perdido el sentido de la construcción y ahora hacen todo al tuntún y de manera chapucera, con grandes urbes creciendo sin parar. Eso de que las autopistas y vías de tren corten la ciudad con puentes por donde les parezca me ha matado. Y el estilo de arquitectura de los edificios nuevos más de lo mismo, todo prefabricado y metálico. Ves una gran avenida de una ciudad y no sabes en cual estás, podría ser cualquiera ya que son todas muy parecidas. Bueno, pues hasta aquí este viaje que ya ha finalizado. Ahora a esperar para el siguiente, en enero del 2010 Australia!
  2. Día 17 (16/05/2009) "Procesiones" Nada más salir del albergue nos topamos con bastantes grupos de procesiones. Se ve que estos días son las fiestas del barrio de Asakusa. Procesiones al estilo de las de España en Semana Santa, pero en vez de santos o vírgenes los costaleros llevan una especie de artefactos. Están todas las calles engalanadas de farolillos al estilo del del Templo Senso-ji. Destacar la eficacia de la policía para cortar el tráfico en pocos segundos para permitir el paso del desfile religioso. Estuvimos viéndolo un rato y seguimos hacia al sitio que teníamos pensado para este último día de viaje. El parque de Ueno es el más chusco que hemos visto en todo Japón. Bastante pobre y lleno de mendigos, parece la Espanya Industrial en sus peores momentos. En Ueno hay varios templos, pagodas y museos. Después del parque vimos el barrio antiguo de Yanaka, que está junto a él. Quedan algunas típicas casas japonesas en calles estrechas entremezcladas con otras más nuevas, pero tan pocas y tan feas que ni siquiera les he echado una foto. Esta es la parte de Tokio que más se podría parecer a Kioto, pero bastante de lejos. Como el día anterior, pasamos la tarde en el albergue sesteando y jugando a cartas en el bar, por donde pululaba un madrileño culé solitario un poco pesado. Anoche el Madrid perdió ante el Villarreal, dejando la Liga en manos del Barça. Ya van 2 de 3 para el triplete. Y aquí acaba todo, mañana de vuelta a Barcelona. Procesión + Procesión Vaya paquete Parque de Ueno Doraemon Gran Pagoda Budista Santuario Gojo, zorro Inari Charca Estatua de Saigo Takamori, líder del ejército Meiji Cuidado con la pelota! Puerta del Infierno de Rodin, en el exterior del Museo Nacional de Arte Occidental Sin comentarios Avispa muerta de tamaño considerable
  3. Gracias por los halagos ana rosa y mikel1984 no está terminado, pero estoy sin conexión estos días y no se cuando podré publicar las 2 minientradas que me quedan de los últimas días. Saludos.
  4. Día 16 (15/05/2009) "Día de gordos" Se nos acabó el JRP, así que estos 2 últimos días van a ser de bastante relax. Y ya nos va bien porque el ritmo del viaje ha sido alto y no nos ha sobrado casi tiempo ningún día para vaguear. En el InterRail que hicimos el año pasado nos quedaba más tiempo libre. Si tan solo nos ha dado tiempo de jugar dos partidas de cuatrola. Aunque normal con los 20 kms de media que hemos hecho cada día. Cierto es también que yo he leído más de lo que leí en el anterior viaje, de momento llevo Pura anarquía de Woody Allen, Next de Michael Crichton (este libro es de Anta) y ahora estoy con el Diario de Ana Frank. De esta manera hemos dejado las cosas que están más cerca del albergue para los días que quedan, los lugares donde podemos ir andando. Uno de ellos ha sido el barrio de Ryogoku, zona de sumo. Allí está el estadio principal además de muchas escuelas (beya). Ya por la calle te vas cruzando con luchadores y aprovechamos para fotografiarnos con uno. Fuimos buscando las diferentes escuelas, ya que tenía entendido que podías presenciar entrenamientos, pero mentira. Los entrenos son a puerta cerrada en locales muy pequeños. Ya nos avisó una guía del estadio que sin contacto no entraríamos en ninguno. La primera escuela donde lo intentamos fue Iztsu Beya, la única que tenía una puerta accesible. Pero nada más abrirla nos salió al paso un manager a hacernos el signo de la X con los brazos, queriendo decir que no éramos bien recibidos. En la segunda tuvimos algo más de suerte, Kasugano Beya. Había 4 luchadores fuera haciendo ejercicios, 2 con kimono y 2 con cinto. Y después en otra escuela mejor fortuna aun, porque a través de sus ventanas se podía ver todo el entreno desde la calle. Aunque no parecían poner mucho entusiamos los aprendices en las peleas. Y otro blufo, para que te fíes de info en según que webs. Vimos que el museo del sumo que está dentro del estadio era gratis. Y claro que es gratis, gratis si pagas una entrada para un combate y consigues pasar al interior del recinto. Después de Ryogoku fuimos al barrio de nuestro albergue a ver su templo callejero, el Senso-ji o Asakusa Kannon. Desde la primera puerta hasta la principal está todo lleno de mercadillo de souvenirs y de comida, todo con mucho ambiente. El pabellón estaba en obras, pero pudimos ver su Puerta Hozo-mon, su pagoda o el Buda Nade Botokesan, que se toca para dar fortuna. Honda Falete Luchadores de sumo liándola en la calle Entreno Entreno con reflejo Torre del estadio Senso-ji Puerta Hozo-mon
  5. Día 15 (14/05/2009) "Vaya, vaya, aquí no hay playa (decente)" Hoy me he puesto una camiseta de usar y tirar. Como dije, por todo Japón hay grandes tiendas estilo el 99 Shop donde venden productos interesantísimos a este precio. Entre esos artículos hay corbatas o zamarras, yo en concreto me pillé una camiseta negra de algodón. ¿Y porqué? Os explico: para este viaje me he traído camisetas y ropa interior vieja de la que me he ido deshaciendo por el camino, para aligerar equipaje aunque llevemos poco y para dejar sitio a las compras. Y quieras o no, la ropa sucia siempre ocupa más, aparte de que apesta por mucho que la metas en bolsas. En el próximo viaje habrá que plantearse el tema lavanderías. Pero es que además, directamente me he traído 2 camisetas de menos contando que cada una me la pongo dos días, así que aparte de una que compré de recuerdo y que ya me tendré que poner aquí, necesitaba otra. Esa es la razón. Esta técnica es muy recomendable para malandrines y sabandijas de los viajes como nosotros, a los que no les importe ir por la calle con un trapo más fino que papel de fumar. Es que si pones tal camiseta hacia la ventana le pasa la luz a las dos capas, peor que cualquiera que te dan por ahí de publicidad! Después de esta introducción pordiosera diré que hoy hemos ido a Kamakura. Esta ciudad no da ni para medio día. Principalmente su interés está en el Gran Buda de bronce (Daibutsu). Para verlo hay que pagar 200 yenes y si quieres pasar a sus entrañas 20 simbólicos yenes más. Su recinto no tiene nada ya que el templo en el que estaba se lo llevó un tifón. Y no me extraña, porque menuda ventolera pegaba joder! La otra idea que teníamos al ir era pasar un día de playa y con más razón cuando amaneció Tokio con un solaco increíble. Pero finalmente de buen tiempo nada. Había mucho windsurfero aprovechando la ocasión, el agua estaba revuelta y se te volaba toda la arena a la cara. Solo Anta se atrevió a meterse un momento en el agua, que dice que no estaba muy fría, solo para poder decir que se ha bañado en el Pacífico. Yo dejaré tal proeza para otra ocasión, por ejemplo algún año que visite California. Hay que reconocer que aún estamos en mayo y es normal que no haga buen tiempo para estar en la playa, pero no pinta muy bien el sitio de todas maneras. Y luego nos quejamos de La Barceloneta. En Kamakura hay más templos, pero poco importantes, de pago y como comprenderás lector, a estas alturas ya estamos hastiados de ellos. Por la tarde volvimos a Akihabara, ya que en los sitios que quedan por ver no va a haber nada de electrónica, aparte de que nos sobraba tiempo. Ya compramos los artefactos tecnológicos que buscábamos: Anta un marco digital y yo una Memory Sitck para mi cuñado. Miman y Joaka, después de dar muchas vueltas mirando una cámara de fotos y una de vídeo respectivamente, no compraron nada porque los precios no lo merecían. Nos hicimos alguna foto con las pavas disfrazadas de guarrona que nombré hace un par de días. Pensábamos que no se dejaban hacer fotos, ya que además de estar currando, el otro día vimos a una enfadarse mucho al ver como un fotógrafo intentaba retratarla. Pero debía ser un caso aislado esa tía, ya que otras posaban y todo. En esta segunda incursión por “Electric Town” localizamos tiendas de pornografía. Una de ellas tenía 5 plantas de estrechos pasillos con más y más revistas y películas porno pixeladas, con la censura del país. Pero lo importante que encontramos allí fueron las bragas usadas! Teníamos entendido que incluso había máquinas por Tokio que vendían tal perversión, pero fue aquí el único lugar donde las encontramos cuando pensábamos que ya no las veríamos. La cosa es muy penosa, un paquete de plástico transparente, con las bragas y una foto de la dueña con ellas puestas como prueba. Anda que no disfrutarían por ahí dentro el Maestro Mutenroshi y Ulong. De vuelta en el albergue merendé compartido con Anta un dorayaki gigante, uno como el famoso pastelito que siempre come Doraemon. Ya había probado alguna copia mala en España, pero el autóctono tampoco mejora mucho jajaja. Esa pasta interior de judías con apariencia de chocolate no me gusta nada. Gran Buda de Kamakura Interior de la cabeza Playa de Kamakura Enfermerita Mazinger Z Bragas usadas Ay que se me vuela la falda! Balcones taza Dorayaki
  6. Día 14 (13/05/2009) "Todo el pescado está vendido" Madrugamos un poco para ir al mercado de Tsukiji, pero no lo suficiente ya que fue un fracaso. Llegamos al mercado a las 8:30 y ya no había una mierda allí, todo estaba vacío. Las subastas de pescado se hacen de 5:00 a 10:00, pero hoy se ve que acabaron antes de tiempo, no vamos a madrugar más para ver peces jajaja. Aquello es como un Mercabarna pero solo de pescado, no esperéis un mercado de barrio de toda la vida. Así que os recomiendo si de verdad queréis ver las subastas y demás madruguéis mucho para estar a las 5:00 allí y no perderos nada, vaya ganas. De ahí fuimos al jardín de Hama que está al lado (300 yenes). Es un jardín de té, con su casa para la ceremonia y lagos con agua de mar muy chulos, pero hemos pillado una etapa de la primavera tardía en que ya no hay casi flores bonitas. Así que nos ha parecido un parque normal. Luego ya tiramos hacia Ginza, otro barrio pijeras al estilo Harajuku, situado en el auténtico antiguo centro de la ciudad. Allí está el famoso cruce de Yon-Chome, uno de los más transitados del mundo, en teoría conocido por sus pasos de peatones pintados en diagonal. Pero hay que decir que ya no lo tienen pintado así, sino de manera horizontal normal como en España. Menos mal que sí vimos en Shinjuku pasos así pintados en diagonal, mucho más cargados de gente que este. En el barrio hay muchos grandes almacenes de nivel que dejan a El Corte Inglés a la altura del betún. Sobre los cuales en la guía de Japón que llevamos dice que en sus tiendas de comida de las plantas de abajo hay degustaciones. Pero lo que hay en verdad son unos pica-pica de risa, en cualquier paradita por la calle te ofrecen más cosas a probar que ahí, así que mejor ni perdáis tiempo en pasaros. Y en los almacenes Matsuya se supone que tendría que haber bonsáis, pero tampoco tenían ni uno (no he visto un bonsái en todo el país). Vimos más cosas pero no muy remarcables, hasta que tiramos hacia el Palacio Imperial. Otra cagada, menudo full de día. No hemos visto nada en condiciones. La zona de los jardines más cercanos al palacio no se podían visitar, no sabemos si porque están siempre cerradas sus puertas o porque había alguna visita de algún dirigente importante hoy. Así que después de rodear hacia el norte el perímetro del foso conseguimos ver uno de los parquecitos del norte, Kitanomaru, pasando antes por delante del edificio de la Dieta, el Parlamento de Japón. Durmiendo de pie recostado con la cabeza contra la pared! Casa de té del jardín de Hama Más Jardín de Hama Puente en el Jardín de Hama ¿Quieres aun más Jardín de Hama? Capsule Tower Las habitaciones del Capsule Tower por dentro son estilo El quinto elemento Edificio San'ai, en la esquina de Yon-Chome Tienda fotográfica Teatro Kabuki-za Techo del Foro Internacional Torre de Tokio que cada día le cuesta más asomar entre los edificios Puente Nijubashi en el foso del Palacio Imperial Edificio de la Dieta Parque Kitanomaru en el interior del recinto del Palacio Imperial
  7. Tranqui mikel1984 jajaja ¿Porqué te pones tenso? No es la intención XD Ahí va ración
  8. Hola Marinha, gracias por los elogios y me agrada que te guste. Hoy otra pequeña dosis.
  9. Día 13 (12/05/2009) "¿Dónde están los frikis?" Veintipico kilómetros y sin ver checkpoints en concreto, sino distritos. Les llamamos checkpoints a los puntos que tenemos marcados para ver en el viaje, sean monumentos, templos, museos… Hoy hemos ido a Shibuya, Harajuku, Daiba y Akihabara de paso. Pillamos la Yamanote hasta Shibuya, zona comercial (sobretodo de moda) y de entretenimiento. Realmente poco que ver, así que fuimos subiendo hacia el norte en busca de Harajuku, la próxima parada, encontrándonos por el camino el Estadio sede de los Juegos Olímpicos de 1964 y un gimnasio anexo en el que había 4 mesas de ping-pong en un torneo escolar donde estaban jugando incluso algún partido de dobles, cosa que nunca había visto. Harajuku está antes de la parada del parque Yoyogi y toda la zona es conocida por sus tiendas de moda. Fuimos allí esperando encontrar frikis disfrazados o amantes del cosplay y no encontramos casi nada. En el Carrer Tallers de Barcelona te encuentras muchos más personajes, allí había tan pocos y tan desperdigados que ni merecía la pena hacerles fotos. Una decepción, se ve que se juntan los domingos por la tarde, pero el domingo nosotros estamos de vuelta. Delante de la estación de Harajuku surge una calle principal repleta de tiendas de las mejores marcas, es como su Passeig de Gracia. Pero paralela a esta hay un callejón llamado Takeshita-dori, con saldos repleto de adolescentes y colegialas (mucha campanera hay por Japón). Nos costó encontrar un sitio decente para comer por allí y por la tarde fuimos al puerto, Daiba u Odiaba. En verdad no es el puerto, sino una isla artificial moderna con edificios bastante guapos. Hasta allí solo va una línea de tren automático monorraíl desde Shinbashi (310 yenes). Las vías de este tren van aun más altas que las de otros, sin exagerar, a la altura de una 10ª planta (es que en Japón ni una vía de tren, aparte del metro, está soterrada y lo mismo pasa con los parkings, debe ser en prevención de terremotos). El tren cruza el mar para llegar hasta Daiba por el puente Rainbow, el cual junto a los edificios del lugar y una noria gigante recuerdan bastante a Yokohama. La isla tiene uno de los edificios más raros del mundo (una obra más de Kenzō Tange), la sede de la TVFuji, cadena que emite entre otras series Dragon Ball en Japón. También hay un edificio arco al estilo al de la Défense de París, una mini Estatua de la Libertad y muchos locales recreativos. Las vistas desde allí hacia la orilla de Tokio y su Torre deben ser espectaculares, pero parece que casi siempre sobre esta ciudad hay una especie de niebla o polución sospechosa que no te deja apreciar el skyline. El tiempo se está comportando, solo hemos tenido un par de días de lluvia no muy fuertes, pero aquí en Tokio se nota mucha más humedad, un calor pegajoso asqueroso. A la vuelta desde nuestra amiga la Yamanote mis compañeros de viaje decidieron parar un par de estaciones antes de Ueno, nuestro destino cerca de Asakusa. Bajamos en el barrio de la electrónica de Akihabara, donde esperaba ver más tiendas y de mejor calidad/precio, ya que muchas parecen un mercadillo con productos cutres. Aunque alguna se salva y tiene mejores precios de los vistos hasta ahora, parece que mientras más pequeña sea la tienda mejor es esta relación. Pues en este barrio vimos más tías disfrazadas que en Harajuku, aunque fuese por trabajo, ya que en Akihabara también hay tiendas de gadgets y otakus, que como reclamo publicitario tienen chicas disfrazadas de colegiala o sirvienta repartiendo flyers por la calle. Pero esta no era más que una primera parada al barrio, ya que aquí tenemos pensado volver uno de los últimos días, solo hemos ido a tantear el terreno y comparar precios con futuros posibles sitios, aunque creo que no habrá muchos más del estilo en lo que queda de viaje. Metro lleno de cabezones Shibuya 109 Gimnasio Olímpico Ping-pong Takeshita-dori Monorrail Arco en Daiba WTF?! Fuji TV Tienda Laox en Akihabara Bombillas
  10. Esmucsi, tu diario ha sido fuente de inspiración para hacer este.
  11. Día 12 (11/05/2009) "Miman lover" Otro cambio de alojamiento, los dos anteriores no eran más que para probar las experiencias de un hotel cápsula y uno más tradicional. Ahora vuelta a un albergue, en el que estaremos más noches que en ninguno, el Asakusa Smile. Palizón de trenes hoy: tren privado, Yamanote y metro para llegar a Asakusa, más JR y Nikko Line más tarde para ir a ver el parque natural. Pero volvamos atrás. Otra vez, al movernos rápido ya desde la misma ciudad, llegamos antes del check-in, así que dejamos de cualquier manera las mochilas en la barra del bar del albergue para después salir. A partir de este punto del viaje ya no seguimos la pauta de visitas marcada antes de partir, sino que vamos moviendo los días entre Tokio y visitas fuera como nos parece y apetece, siempre teniendo en cuenta la validez del JRP, que se nos acabará para los 2 últimos días. Dentro de lo estimado del viaje, en el tramo final (en Tokio) había 8 días, en teoría 4 para la ciudad y 4 para excursiones (Kamakura, Nikko, Hakone y Yokohama). Para empezar, parece que después de ver el monte Fuji de lejos desde el tren y una “zona volcánica” en Beppu, nos cargamos definitivamente la excursión a Hakone, aparte de que no la tenemos muy clara ni sabemos tampoco cuanto nos costará. En cuanto a Yokohama, ya la visitamos ayer. Y para hoy, según las previsiones del tiempo, que eran muy buenas con un día soleado que te cagas, habíamos pensado ir a Kamakura, más que nada porque la ciudad es conocida por la práctica del surf en sus playas y queremos hacer la gracia de bañarnos en el Pacífico. Pero cuando llegamos a Asakusa hacía un tiempo de perros y estaba todo nublado, decidimos dejarlo mejor para otro día, así que para hoy nos hemos decantado por Nikko. Nikko está al norte de Tokio, después de toda la zona urbanizada. Decir que desde Tokio hasta Hiroshima no hay ni un puto tramo sin una casa. Nikko es un poblacho de 18.000 habitantes, pero lo interesante del lugar es su Parque Natural. En el hay todo un conjunto de templos recargadísimos cubiertos en parte por oro. El pase general que te permite la entrada básica a los 5 más importantes cuesta 1000 yenes. La zona no es muy grande y se ve rápido, pero merece la pena. Aunque esperaba más aun después de lo que había leído, que mejor dejases los templos de Nikko para el final del viaje, ya que eran tan impresionantes que todos los demás te parecerían una mierda después si lo hacías al revés. Pero a mi no me han parecido para tanto, sus recintos y sus templos centrales son bastante pequeños, me quedo antes con la inmensidad del Inari de Kioto o alguno de Nara. En la visita por Nikko nos encontramos con muchos colegios de excursión. En el interior de uno de los templos, un grupo de 4 o 5 colegialas nos comenzó a señalar y a reírse. Resultó que Miman les llamaba la atención por ser medio rubio. Entre otras paridas nos dijeron “We’re firends”. Miman es un ídolo de masas, va creando fans allá por donde avanza, pero el tío es muy humilde y pasó de ellas. Las tiene locas a las japonesitas. Después de la jornada y de vuelta en el albergue, hemos podido contemplarlo bien en todo su “esplendor”. Menudo cuchitril patillero, sin duda el peor alojamiento del viaje. ¿Qué ibas a esperar por 11.000 yenes 6 noches? Y pensar lo que nos queda aquí... El lugar parece estar frecuentado por viejales yonkis salidos de Can Tunis. Su puta cocina está más llena de grasa que la cabeza de Aznar y en ella solo hay 4 platos y 1 tenedor, cuando en la entrada hay más de 30 pares de zapatillas. Muy mal. Super Dry Hall Nikko Estación JR East de Frank Lloyd Wright Puente sagrado de Shinkyo Pagoda Guardián Santuario Tosho-gu No oigo, no hablo, no veo Detalle Campanario Santuario Taiyuin-byo Calzoncillo pañal de venta en el tren Junta entre pisos
  12. Día 11 (10/05/2009) "Los guerreros del antifaz" ¡Qué mierda las taquillas del Hotel Cápsula! Antes de nada quiero repasar algunos puntos que se me hayan escapado sobre cosas diarias que te encuentras paseando por las calles de Japón: - Por todo el país tienes una sensación de seguridad total y en ningún momento te parece que te vayan a robar, puedes dejar tus cosas tranquilas por ahí. Ni nada que temer cuando te paras en medio de la calle y se te acerca alguien, casi siempre es para ofrecerte ayuda o para preguntar por curiosidad de donde eres. Esto te lo hacen en Barcelona y lo primero que piensas es que te van a dar el palo. - Todo está muy limpio, ni manchas ni charcos en las calles y llevo contabilizada una única mierda de perro. Por cierto, se ve a muy poca gente con perros y los pocos que hay son pequeños, una extraña raza mezcla de perro y zorro. Ni un grafiti en las fachadas y la gente se mueve con orden por los sitios, casi no se saltan un semáforo. - Los trenes tienen una precisión increíble, no llegan ni 1 minuto tarde, igualitos que los de nuestra RENFE. - Los lavabos son gratis en todos lados, no como en Europa. Los hay a montones por las calles, parques, trenes, estaciones y restaurantes. Y limpísimos también. - El único pero es la poca cantidad de papeleras y bancos que hay. Ahora pasaré a relatar el día 11 del viaje: Nada más levantarnos del hotel cápsula nos fuimos con todo el equipaje directos al hotel tradicional, el ryokan Kangetsu. Este es el alojamiento que peor situado tenemos de todo el viaje, muy al sur de Tokio, casi ya en Kawasaki. Así que para llegar hay que pillar la línea circular Yamanote hasta Gotanda y luego unos ferrocarriles privados con los que no sirve el JRP (190 yenes). El sitio muy chulo, una casita que parece un templo en miniatura, con su jardín lleno de agua y puentes. Aquí dormimos con futón en el suelo y también tenemos baño tradicional por tercer día consecutivo. Como llegamos antes del check-in, en ese momento nos estaban preparando las camas, dejamos las bolsas en la habitación y nos fuimos directos hacia Yokohama, otro cambio de plan en la ruta inicial. Nos parecía mejor ir hoy a Yokohama que más adelante, ya que ahora lo tenemos bastante cerca debido a la ubicación del hotel. Yokohama es la segunda ciudad más grande de Japón (3.645.507 hab.) y está pegada a la metrópolis de Tokio. Me ha sorprendido gratamente, ya que solo esperaba encontrarme un hormiguero industrial. Nada más salir de la estación de tren tienes el distrito Minato Mirai 21, una zona moderna en una isla artificial con toda una serie de rascacielos antiterremotos, pero no tan espectaculares ni altos de media como los de Shinjuku. Aunque entre ellos se encuentra la Landmark Tower, el edificio más alto del país con 269 m. Por la zona también está el estadio de fútbol del Yokohama Marinos y una noria gigante en medio de una feria. Avanzando hacia el sur junto al mar se llega al barrio chino, donde hay un pequeño templo, el Kantei-byo, mucho más recargado que los japoneses. Cerca, junto al paseo marítimo, hay un parque desde donde se puede ver el Puente de la Bahía, el faro interior más alto del mundo (conocido como Marine Tower, casi todas las ciudades tienen su torre) y varado en el puerto un ferry que recorrió entre 1930 y 1960 la ruta entre Yokohama y Seattle. En el barrio chino es bastante más caro comer aunque todo parezca más cutre. Ya allí no distinguimos por la cara si la gente es autóctona o chinos. Acabamos rápido de visitar la ciudad, así que llegamos al ryokan después de comer. Leer, partidas de cartas en los jardines y baño tradicional. Y por último una sesión de fotos con los kimonos y otras con extraña pose de superhéroes en calzoncillos con la toalla colgada al cuello y el antifaz de Finnair puesto, demasiado lamentables como para colgarlas aquí jajaja. Ryokan Multi campos de béisbol en Kawasaki Hasta 4 niveles de vías Estadio de fútbol del Yokohama Marinos Paseo en Minato Mirai 21 Landmark Tower Noria gigante Edificio vela Minato Mirai 21 Barrio Chino (Chuka-gai) Hikawa Maru Minato Mirai visto desde el paseo marítimo Faro Puente de la Bahía Templo chino Kantei-byo Baño exterior Mesa de té
  13. Hola Boss. Nosotros le sacamos partido al JRP, perdí la cuenta de la cantidad de viajes que hicimos. Hiroshima vale la pena por el Parque y el Museo de la Paz. También queda una torre del castillo pero ni nos pasamos a verla. Aparte de eso lógica y lamentablemente queda poco de interés de la ciudad. Pero la isla de Miyajima también pertenece a Hiroshima y es lo mejor de todo el viaje. Pero bueno, que con 1 día te vale y te sobra, nosotros nos pasamos con 2 (aunque fueron 3 noches pero la primera tarde en que llegamos no vimos nada), por eso el segundo día fuimos a Beppu. En la crónica del día Día 8 (07/05/2009) "Cambio de planes" te quedará claro. En cuanto a la duración del billete, teníamos el de 14 días. Activado desde el día 1 de mayo para pillar el Narita Express, hasta el último día que lo usamos (14 de mayo) que fue Kamakura. Por eso los 2 últimos días del viaje no nos movimos de Tokio y dejamos para ver las cosas de más cerca. Pero ya llegaré a esta parte del diario en su momento jeje. Saludos.
  14. Hola mikel1984, ahora mismo preparo la próxima entrada. Me alegra que esperes una actualización. Justamente en el programa ese de la semana pasada de Callejeros Viajeros de Tokio entraron en el mismo Hotel Cápsula que nosotros. Y lo de la subida al Monte Fuji en un principio lo teníamos pensado hacer, pero al ver que eran 2 días el subir y bajar nos pareció mucha complicación. Al final nos conformamos con verlo desde lejos. Y el tema presupuesto, como bien te dice Antamack nos salió tiradísimo, yendo de este rollo de albergues y comiendo y todo mejor que hemos comido en otros viajes como InterRailes. Así que si vas a ir también en este plan te saldrá parecido de precio. Es mucho más barato de lo que pensaba de antemano (y eso que el cambio al yen no es bueno ahora), la oferta del vuelo fue clave. Saludos.
  15. Día 10 (09/05/2009) "Gay capsule" Ya pasamos a Tokio, la capital del país y donde estaremos 8 noches, la mitad del viaje. El primero de nuestros aposentos aquí es el Hotel Cápsula más grande del mundo, el Green Plaza en el distrito de Shinjuku, cuya estación mueve 3 millones de pasajeros al día. La primera impresión del hotel es bastante estresante, mucha gente en cola delante de un mostrador también repleto de trabajadores. Joaka tuvo que ponerse una venda para taparse su tatuaje chino del antebrazo, ya que no dejan no solo entrar a gente tatuada en los baños públicos, sino ya directamente hospedarse, no vayas a ser un yakuza. Una vez nos atendieron, nos entregaron la llave de nuestra taquilla, el número de cápsula y un yukata muy cutre, con el que todos los hombres (las mujeres tienen una planta del hotel para ellas separada) caminando por allí dentro parecíamos de una secta. Antes de bajar a comer nos cambiamos en medio del pasillo (no hay otro sitio mejor) para cotillear un poco. Un problema son las taquillas, muy estrechas, pensadas para hombres de negocio con maletín y no para mochileros como nosotros. Tuvimos que sacar la mitad de las cosas de la mochila para que aquello entrase ahí. Impresionante ver las hileras de “nichos”, parece una lavandería gigante. La cápsula es más grande de lo que parece: 1,90 m de largo, 1 metro de alto y 90 cm de ancho. Por la noche ya lo veríamos todo mejor. Así que bajamos a la calle que ya había hambre. Parece que la comida anda incluso mejor de precio en Tokio y nos da la sensación que la capital es un mundo aparte respecto al resto del país. El barrio de Shinjuku está lleno de vida. Al oeste de la estación está la zona de rascacielos más altos de la ciudad, entre ellos el Ayuntamiento o Tocho, de Kenzō Tange, una torre que costó construirla en 1991 1 billón de dólares. También están el Hotel Park Hyatt, conocido por aparecer en la película Lost in translation o El edificio Sumitomo, el cual tiene en su planta 51 un observatorio gratuito. Lo malo del mirador es que da para la parte de atrás de los rascacielos, pero sirve para comprobar la enormidad de esta urbe, en la que mirando al horizonte no ves su fin, no hay zona sin un edificio. Al este de Shinjuku se sitúa Kabukicho, zona comercial de luces de neón similar al Dotonbori de Osaka. Tiendas de electrónica, barrio rojo, bares de alterne y edificios enteros de recreativas y máquinas de pachinko. Las máquinas de pachinko serían como las tragaperras aquí, pero solo que en Japón no se gana dinero, así que las bolitas que retorna el juego las cambian por premios como peluches. Mira que las hemos observado pero no acabamos de entender como funciona eso, solo vemos que los jugadores no paran de meter monedas ficticias del local (1000 monedas 6 yenes) y parece que poco actúan sobre la máquina, solo con 2 o 3 botones. En el centro de la máquina hay un video sobre series conocidas como Musculman, pero de verdad no se que coño hace ahí el jugador. Por Kabukicho hay muchos locales de show girls o puticlubs regentados por negros que te preguntan si “Want to fuck?”. Cuidado por que calle te metes que hay zonas gays y también puedes ver como los relaciones públicas japoneses (con la piel muy morena y el pelo teñido de naranja) no paran de asaltar a las mujeres que pasean por la calle. Una vez vistos los dos Shinjuku cenamos y de vuelta al hotel para asearnos. Los baños otra vez son de estilo oriental. La cultura japo en este aspecto es muy gayer, ahí acicalándote rodeado de tíos semidesnudos. Veo que somos de los pocos occidentales en el local y una curiosidad mayor que me hizo gracia: en el hotel hay masajistas femeninas por si a uno le apetece pagar para relajarse, pero lo bueno es que están ahí en medio viendo pasar a todos los hombres con la polla al aire. Los baños son muy masivos, aprovechamos en la zona común algunos para afeitarnos, ya que aquí te ofrecen de todo: maquinillas, espuma, toallas, jabón, champú… Después pasamos a la inmensa piscina de agua hirviendo y una vez secos entramos en una especie de salón de belleza donde uno mismo dispone de todo tipo de cremas, lociones, secador de pelo e incluso bastoncillos de los oídos, todo muy metrosexual. Si ya decía que esta gente es muy gay XD. Rascacielos en Shinjuku oeste Ayuntamiento de Tokio Vistas panorámicas desde el observatorio Sumitomo Hotel Park Hyatt ¿Copia del Empire State Building? Paso de cebra en diagonal Pachinko Shinjuku oeste visto desde Shinjuku este Kabukicho TV del hotel cápsula Mi pierna en el hotel cápsula Nichos ("no se pueden hacer fotos dentro")
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