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4 en la carretera

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Acerca de 4 en la carretera

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  1. La verdad es que estuvo genial. Nos lo pasamos bien y nos gustó todo lo que vimos. Anecdotario con el coche y las carreteritas normandas hay para hacer un libro, pero es lo bonito de estos viajes, lo que te ríes acordándote de los "fregaos".
  2. Día 8 (13/8/2012): Caen Después de 40 minutejos de coche llegamos a Caen y dejamos el coche a medio camino entre el castillo y la Abadía de las Damas. Vamos a la oficina de turismo que hay junto al castillo a hacernos con un mapa y entramos en la iglesia de St. Pierre. Miramos el mapa y decidimos ir caminando hasta el Memorial. Es un paseo considerable, se puede hacer sin problemas, pero teniendo en cuenta que la visita del Memorial es larga, yo creo que es mejor coger un autobús que te deja en la puerta (un billete de 1hora cuesta 1'30 euros). La entrada al Memorial cuesta 16'30 euros con el descuento de estudiante, pero la verdad es que el museo es impresionante. Nosotras estuvimos unas 5 horas y se podrían echar días y días. Tienen muchísima información, vídeos, vehículos, uniformes. Además también tienen salas sobre la guerra fría y el muro de Berlín. Al salir fuimos al castillo, subimos hasta la muralla a ver las vistas y fuimos para la Abadía de las Damas. El día había sido cansado, para los pies y sobretodo para la cabeza, así que después de hacer la compra nos retiramos al camping a reposar. Día 9 (14/8/2012): Lisieux, castillo de St. Germain de Livet, Beuvron-en-Auge. El primer destino del día era Lisieux. Después de pasar por una tienda de cosas de segunda mano de la que salimos con unos cuantos vinilos y casi con una guitarra, nos dirigimos hacia la catedral de St. Pierre. El camino lo hicimos por una calle muy bonita llena de casitas con las vigas de madera pintadas. Vimos la catedral, el jardín de l'Évêché que hay junto a ésta y nos encaminamos hacia la iglesia de St. Jacques, donde habíamos leído que hacen exposiciones temporales interesantes, pero para cuando llegamos estaba cerrada. Desde aquí fuimos a la Basílica de Santa Teresa, un edificio enorme que si por fuera impresiona por dentro no tiene desperdicio, ya que todas sus paredes están recubiertas por mosaico. Cogimos el coche y nos fuimos al castillo de St. Germain de Livet (entrada gratuita con visita guiada para los menores de 26 años). La visita merece muchísimo la pena, es un sitio de cuento. Un palacio rodeado por un foso, con su jardín y sus cisnes. Al salir nos encontramos unos coches clásicos aparcados, de los que arrancan a manivela, que no sabemos si están allí siempre de exposición o coincidió ese día. La siguiente parada fue el pueblo de Beuvron-en-Auge. Yo siempre decía lo mismo, es como el pueblo de Bella. Todo casitas bajas, con el entramado de madera, los tejados de pizarra, todo lleno de flores. Es un pueblo pequeñito pero cuidado al detalle. Allí compramos unas cuantas cervezas artesanales y una crema de calvados (rico, rico). Ya en el camping, mientras preparamos la cena, entablamos conversación con nuestros vecinos, unos abuelines que pasan el verano en el camping y que nos comentaron que habían hecho el camino de Santiago en bici dos veces desde París y que en Octubre iban a visitar Andalucía (estaban muy preocupados por el calor). Después de un trueque culinario (macarrones por melocotones) se quedaron un ratejo escuchando a mi compañera tocar la guitarra. Es lo bueno de los campings, los vecinos de 2 días con los que compartes más que con los de al lado de casa de toda la vida. Día 10 (15/8/2012): Deauville, Trouville, Honfleur, Le Havre, Fecamp. Desmontamos el campamento de Le Clos Tranquile y nos vamos a Deauville. Para entrar nos comemos un buen atasco y nos alegramos un mundo de aparcar el coche, ya que aquello estaba saturado. Damos un paseo por las calles, por el paseo de la playa y vemos el grado de pijerío (no se me ocurre otra forma de describirlo). Después de un paseín, decidimos coger el coche e ir a Trouville, pero resulta que los dos sitios ya están unidos, así que seguimos camino hacia Honfleur. Honfleur sí que es un sitio que nos gustó. Hay gente, pero muchísima menos que en Deauville-Trouville. El puerto es precioso y, una vez más, perderse por las callejuelas es algo obligatorio. Vimos además una iglesia de madera, de dos naves, que más parecía un mercado (todo lleno de gente, el señor del órgano ensayando, fotos...). Comimos al lado del puerto, muy bien y por un precio muy razonable y después volvimos al coche para ir a Le Havre. Para no pagar por pasar por el puente de Normandía dimos un poco de vuelta para ir por otro puente (de cuyo nombre no puedo acordarme) pero que al final nos costó 2'5 euros, así que no sé si nos salió rentable la vuelta. Ya en Le Havre dejamos el coche junto a la plaza del Volcan de Niemeyer (la zona payant en Francia acaba a las 5:30) y empezamos a callejar buscando la oficina de turismo. Vimos la catedral de Notre Dame, llegamos al puerto, vimos la iglesia de St-Joseph con su espectacular torre y la plaza del ayuntamiento, toda llena de fuentes. Gracias a un mapa que nos dieron en la oficina de turismo llegamos a St. Leonard, donde se suponía que estaba nuestro camping, aunque no vimos ninguna señal de él. Ya estabamos en una carreterina estrecha (acordándonos de nuestro paseo rural para llegar a Le Clos Tranquile) cuando encontramos a un señor que nos indicó como llegar al camping de Fecamp, que no era el previsto pero estaba muy bien, así que allí nos quedamos. El camping está al lado del mar (se escuchan las olas y las cantos cuando el mar los arrastra), las instalaciones están bien, aunque las parcelas no son lo que habíamos visto en el resto de campings franceses. Son más pequeñas, con el terreno peor, y la zona de tiendas que nos tocó eran una serie de terrazas hechas en la ladera del monte, con lo que los coches se quedan abajo y hay que subir y bajar por una serie de escaleras un tanto irregulares. Nuestra parcela estaba algo inclinada y por la noche nos íbamos escurriendo en la tienda, aunque la elegimos nosotras y es posible que hubiera otras mejores. Desde el camping vimos la puerta de Sol en el mar mientras nos dábamos un homenaje de aceitunas con su cervecita. Ya después tocó montaje de tienda y cena. Día 11 (16/8/2012): Fecamp, Etretat. Nos levantamos con el pitido del panadero. Después de dasayunar, ya estamos bajando para ir al coche cuando yo retuerzo el pie en un escalón y caigo rodando. Una señora de la parcela de al lado baja corriendo y empieza a decirme cosas (yo no le entendía nada). Se acerca mi compañera que habla con la señora, yo trato de decirle que estoy bien, pero ella sigue allí a mi lado hasta que me levanto. Mi primera idea era que tenía un esguince (he tenido unos cuantos y la sensación era la misma), pero al levantarme y no sentir casi ninguna molestia quise pensar que no había llegado a eso. Bajamos al pueblo y el tobillo ya empieza a hincharse y a molestar, en fin, un recuerdo de última hora de Francia. Renqueando vemos Fecamp: la playa, los acantilados, el edificio donde destilaban el licor (muy bonito, por cierto), la abadía de la Trinidad, la iglesia St-Etienne y subimos a la capilla Notre-Dame de Salut, desde donde hay una buena vista de los acantilados. Después de comer vamos a Etretat. Callejeamos por el pueblo y vamos a la playa a ver sus famosos acantilados. El sitio es bonito pero está muy lleno de gente. Como yo no tengo el pie para mucha fiesta volvemos a Fecamp y a las 8:00 (increíble, pero cierto) nos sentamos a cenar unos mejillones al lado de la playa. Después de cenar cogemos la coche y subimos al camping a toda pastilla para intentar llegar antes de las 10, que es cuando cierran la barrera. Día 12 (17/8/2012): Fecamp - Burdeos Nos levantamos y mientras mi santa compañera da viajes bajando todas las cosas de la parcela al coche yo voy desmontando la tienda bajo la atenta mirada de nuestros vecinos. Vemos que el día anterior el coche se quedó metido en un "prao" apoyado en 3 ruedas (¡Oh, maravilla!) y ahora cuando intentamos salir empieza a patinar en la hierba y no se mueve. Mientras la señora que había bajado a auxiliarme cuando me caí y su familia nos miran y se ríen vamos probando distintas estrategias. Tratamos de dar para atrás y mover el volante a ver si en algún punto la rueda agarra. Fallido. Después ponemos un plástico que tenemos para colocar bajo la tienda debajo de la rueda que patina. En un primer momento va bien pero después la rueda escupe el plástico a toda pastilla hacia delante. Por último volvemos a colocar el plástico bajo la rueda y yo me subo en el asiento trasero para tratar de que apoye la rueda que está en el aire. Así, dando botes con las piernas asomadas por la ventana conseguimos sacar el coche. Casi hacemos una reverencia a nuestro público (vecinos de parcelar cercanas), que se lo estaba pasando en grande. Con todo recogido cogemos el coche con la idea de ir a un centro médico a que me vieran el pie, pero como pese a seguir las indicaciones del señor de camping no lo encontramos, seguimos camino. Esta vez pasamos por el puente de Normandía, porque para pasar por el otro había que pagar igualmente y porque a mi me hacía ilusión. Entre un peaje y otro esta nueva ruta nos costó 6'20 euros. Con la misma estrategia que para ir, parando cada dos horas y comprobando los mapas de las gasolineras, con la puesta de Sol llegamos a Burdeos. Encontramos sin problemas el hotel Etap. Cenamos, nos pegamos una ducha y nos vamos a dar una vueltina. Después de ver sitios como Caen y Le Havre, sin apenas gente, nos sorprende el ambiente de Burdeos. Gente en la calle, terrazas llenas...encontramos una especie de fuente donde está la gente con los pies a remojo y los niños en bañador. A la 1 volvemos para el hotel, ya que al día siguiente toca paliza al volante, pero nos queda pendiente una visita en condiciones a Burdeos. Día 13 (18/8/2012): Burdeos - Oviedo. Nos levantamos, desayunamos, preparamos los bocadillos para comer y nos ponemos al volante. Tardamos un rato en conseguir salir de Burdeos y en algún punto nos desviamos y acabamos circulando un buen rato por carretera nacional en lugar de autopista, pero piano piano, a eso de las 3:30 ya habíamos pasado la frontera y a las 8:30-9:00 llegamos a Oviedo. Fin del Intercarril
  3. Día 7 (12/8/2012): Cementerio alemán de La Cambe, Arromanches, Longues-sur-mer, Caen. Después de desmontar nuestro campamento en Utah Beach la primera parada es en el cementerio alemán de La Cambe, donde están enterrados más de 21.000 soldados alemanes. El cementerio fue terminado por un grupo internacional de jóvenes como señal de reconciliación. Junto al cementerio está el jardín de la paz, una zona con árboles apadrinados por distintas personas. En el camino que recorre el bosque hay varios bloques de piedra con el número de muertos en la primera guerra mundial, en la segunda y después de ésta. La siguiente parada fue en Arromanches, para ver los bloques con los que construyeron los puertos durante la guerra. Después fuimos a Longues-sur-mer a ver las baterías. Antes de comer nos entretuvimos una vez más en un mercado de cosas usadas, donde quedamos prendadas de una bicicleta clasica con motor preciosa pero que costaba 1900 eurazos, con lo que allí se quedó. Después de comer nos fuimos a Caen, dejando el coche al lado de la Abadía de los Hombres. Vimos la plaza con el ayuntamiento, la iglesia St. Etienne le Vieux y la iglesia St-Etienne. Después fuimos hasta el castillo y a St. Jean. Era domingo y no había prácticamente nadie por la calle, estando los bares y las tiendas cerrados, lo que nos complicó la existencia a la hora de preguntar por dónde debíamos salir para ir al nuevo camping. Como la dirección del camping decía que estaba en el "Camino de Troarn" pues hacía Troarn nos dirijimos. Paramos a comprar pan y a preguntar por el camping. Nos dijeron que fuésemos camino de Cabourg y así lo hicimos, pero sin resultado. En Cabourg paramos de nuevo a preguntar en una panadería (sólo encontrábamos panaderías abiertas) donde no nos supieron decir nada, así que en mitad del pueblo paramos a un señor y le preguntamos. Este buen hombre sí nos supo decir que teníamos que dirigirnos hacia Merville-Franceville. Seguimos sus indicaciones y por fin encontramos una señal que marcaba Gonneville (lugar donde estaba el camping). Seguimos por una carreterita y cuando vemos la señal de Gonneville a 2'8 Km nos para un gendarme y nos dice que no podemos seguir por esa carretera, que volvamos a la general y cojamos la primera a la derecha. Allá vamos y nos encontramos metidas en una urbanización y ninguna de las calles hacia la derecha tiene salida. Seguimos adelante y la carreterita de dos carriles pasa a tener uno, después empieza a ser de gravilla, pasa a tierra y por último nos vemos metidas por un camino de pura hierba y del ancho justo del coche. En ese momento en la radio suena "Everybody needs somebody" lo ponemos a todo volumen, con las ventanillas bajadas y partiéndonos de risa por esa caleya seguimos adelante. Sin saber ya en qué punto del mapa estamos vuelve a aparecer el asfalto y ¡Oh, maravilla! un cartel que indica el camino a seguir para llegar a nuestro camping Le Clos Tranquile. Así, sin saber por qué caminos hemos estado llegamos al camping 2 horas y media después de salir de Caen (al día siguiente haríamos el trayecto en unos 40 minutos, por las carreteras correctas claro).
  4. Día 4 (9/8/2012):Granville, Coutances, Utah Beach Después de recoger la tienda y despedirnos del Mont Saint Michel cogemos el coche hasta Granville. [Además de sorprendernos la cantidad de aparcamientos gratuitos con los que contaba la gran mayoría de sitios que visitamos también nos llamó la atención la cantidad de baños públicos y GRATUITOS que había, situados muchos al lado de la oficina de turismo.] Cerca del aparcamiento nos encontramos un mercado de cosas usadas, tipo mercado de las pulgas, en el que no podemos evitar pasarnos un rato curioseando (objetos de la guerra, libros, discos, telares varios). Vamos por el puerto hasta la Pointe du Roc, donde hay un faro y varios bunkers. Paseamos por la parte alta de la ciudad viendo la iglesia y varias casas de lo más pintoresco. Volvemos a pasar por el mercadillo y comemos en un parque cercano. Después de comer nos dirigimos a Coutances, donde encontramos aparcamiento justo detrás de la catedral. Callejeamos y vemos la impresionante catedral y la iglesia de St-Pierre. Una vez puestas en ruta otra vez, llegar a Utah Beach nos resultó sencillo gracias al mapa de la guía y a que enseguida aparece señalizado en la carretera. De camino para la playa vemos dos estatuas dedicadas a los soldados americanos y suecos que participaron en el desembarco. El camping (Camping Utah Beach) está a dos pasos de la playa y del museo. Tiene piscina, distintas actividades organizadas (gimnasia, conciertos, etc) y unas instalaciones muy limpias y cuidadas. Después de montar la tienda, hacer el paseo de reconocimiento por el camping y cenar nos dirigimos linterna en mano a la zona del museo. Vemos una especie de pista de despegue, iluminada con distintas luces, los monumentos, el Km 0 de la vía de la Libertad...al acercarnos al museo con la linterna, en una parte de cristalera, vemos un avión que hay dentro. Ya cuando vamos a marcharnos, en un campo al lado de la pista, vemos un tanque, que si dentro de los museos impresiona fuera y encontrado de sorpresa... Regresamos al camping guiándonos por una palmera naranja que tienen en la entrada y así acaba nuestro día. Día 5 (10/8/2012): Museo del desembarco de Utah Beach, Carentan, Isigny-sur-Mer, St.Mere-Eglise, St.Mere-du-Mont Por la mañana fuimos al Museo del Desembarco de Utah Beach. Existe una tarjeta, NormadiaCard, que cuesta 1 euro y con la que te hacen distintos descuentos en varios museos, pero si tenéis un carné de estudiante (no tiene porque ser el ISIC, a nosotras nos sirvió el de la Universidad de Oviedo) no os sale rentable sacar la tarjeta, ya que el precio de estudiante es menor. A nosotras con la tarifa reducida la entrada nos costó 5'50 euros. Estuvimos dentro toda la mañana viendo uniformes, armas, objetos de los soldados, vídeos, distintos datos sobre la batalla y vehículos militares. Al salir recorrimos los distintos monumentos que hay al lado de la playa dedicados a los soldados de los distintos países que participaron en el desembarco. Después de comer en el camping cogimos el coche hacia St-Lo, pero acabamos en Carentan. Seguimos los pasos de siempre, dejar el coche en aparcamiento gratuito (al lado de la oficina de turismo), hacernos con un mapa y patear lo pateable. Vimos el ayuntamiento, la plaza de los arcos, la iglesia de Notre-Dame y el puerto, donde un señor muy amable nos dejó subirnos en un Drakar que tenía allí amarrado. La siguiente parada fue en Isigny-sur-mer. Como todos los pueblitos en los que paramos merece la pena pasear tranquilamente por las calles. En St.Mere-Eglise nos sorprendieron las vidrieras de la iglesia en las que aparecen los paracaidistas y, como no podía ser de otra forma, el paracaidista que tienen colgado en la torre. En este pueblo está un museo del Airbone, pero cerraba a las 6:45 y nosotras llegamos a las 7:15, pendiente nos queda. En distintas casas del pueblo tienen placas que recuerdan los lugares en los que cayeron los paracaidistas y sus historias. De camino al camping nos paramos en St.Mere-du-Mont a darle una vueltina. Día 6 (11/8/2012): Bayeux, Museo Memorial de la Batalla de Normadía de Bayeux, cementerio americano de Colleville, Omaha Beach, Pointe-du-Hoc La primera parada del día es Bayeux, donde vemos la catedral, el ayuntamiento y nos perdemos (literalmente) por sus calles. Paramos en el Museo Memorial de la Batalla de Normandía (3'80 euros con descuento de estudiante) y pasamos por el cementerio militar británico. Desde aquí vamos al impresionante cementerio americano en Colleville, un lugar sobrecogedor de por sí, y además nosotras llegamos sobre las 5:30, momento en el que arrían las banderas mientras suenan salvas de disparos y la típica música de corneta. Después de caminar alrededor del cementerio bajamos a Omaha Beach, donde la gente había escrito distintos mensajes con piedras (paz, gracias...). A las 6 cierran el cementerio y con ello la puerta por la que nosotras habíamos bajado a la playa, así que tenemos que tomar otro camino, que se convierte un sendero que se va estrechando y llenándose de zarzas. Ya nos veíamos perdidas cuando el camino se volvió a ensanchar y por él llegamos a una zona en la que hay distintos bunkers y monumentos. Antes de volver a Utah Beach paramos en la Pointe-du-Hoc, lugar que fue tomado por los rangers escalando por el acantilado. Allí pueden verse más bunkers y el suelo horadado por las bombas. Ese día, en lugar de prepararnos las cena, decidimos probar el restaurante del camping, "El tinajo", donde nos comemos dos crepes con postre por unos 10 euros por cabeza (y nos ahorramos el cocinar y el fregar).
  5. Día 1 (6/8/2012): Oviedo-Hendaya Nuestro Día D llega, revisamos las cajas con las distintas cosas que vamos a llevar (comida, cazuela, sarten, tienda de campaña). Teníamos pensado salir sobre las 4:30, pero a las 4:00 mi compañera de viaje me llama y me dice que su coche, el cual pensábamos llevar, no se puede poner a más de 100 Km/hora porque se calienta. Con este panorama decidimos, a media hora de marchar, llevarnos el Laguna ranchera de mi padre. Trasladamos las cosas del Corsa al Laguna y a las 5:30 ponemos rumbo a Hendaya. De camino parábamos cada dos horas más o menos y cambiábamos de conductora. Yo había impreso el itinerario para llegar a Hendaya, aunque llevábamos un GPS (en estado un poco precario) que nos ayudó a llegar. A las 11:00 llegamos a Hendaya y tras media horita de dar vueltas llegamos al camping Alturan, donde nos instalamos. Cenamos y al saco. Día 2 (7/8/2012): Hendaya-Mont Saint Michel Nos levantamos a las 8, desayunamos, desmontamos la tienda y nos ponemos manos al volante hacia Normandía. El GPS decidió morir antes de salir de Hendaya, con lo que no nos quedó otra que ir mirando los mapitas de las gasolineras en nuestras paradas para saber qué carreteras seguir. Disfrutamos de las buenas carreteras francesas, el límite a 130 Km/hora y a eso de las 7:30 mi copiloto grita ¡EL MONTE! Desde ese momento no paramos de mirar el horizonte hasta que lo volvemos a ver, nuestro objetivo tan cerca. Salimos en una gasolinera para llenar el depósito y mirar en el mapa qué salida tenemos que coger. A las 8:00 el Monte se presenta en todo su esplendor y hago una salida una tanto brusca de la carretera a un apartaderín para verlo tranquilamente y hacerle las primeras fotos. Quedamos fascinadas, sin poder dejar de mirar la abadía seguimos camino hasta el camping. Llegamos, montamos la tienda ante la mirada de nuestros vecinos de enfrente y nos preparamos un señor arroz negro con calamares para cenar (Receta: Se cuece el arroz y se le añaden dos latas de calamares en su tinta). Duchaditas y cenadas nos acercamos hasta el bar del camping donde estaban con una sesión de bingo para preguntar si sabían a qué hora abría al día siguiente la abadía y comprar las entradas (habíamos visto en un cartel en el baño que se vendían las entradas en el camping, lo que nos evitaba la cola). Allí estaba la señora que nos había atendido en la recepción al llegar. Mi compañera le pregunta a qué hora abre la taquilla y la señora empieza a gesticular de forma un tanto extraña y yo, con mi nivel 0 de francés, sólo entiendo "mañana" y "7 de la mañana". A mí me parece un poco pronto para que abra la taquilla, pero mi compañera le dice que no la entiende bien y la señora vuelve a repetir toda la gesticulación y la perorata acompañada de una risita. Resulta que lo que nos decía la "buena mujer" es que ahora tocaba jugar al bingo, que la recepción abría al día siguiente a las 7:00 de la mañana y que en ese momento nos diría la hora a la que abría la abadía. Nos quedamos con cara de tontas y mal cuerpo por la reacción de la señora, que habría tardado menos tiempo en decirnos "abre a tal hora" que en soltar todo el rollo, pero bueno. Como seguimos sin saber a qué hora abre decidimos levantarnos al día siguiente a las 8 de la mañana y cuando estemos listas ir para la taquilla y que sea lo que tenga que ser. Nos olvidamos de comprar las entradas y cualquier cosa en el camping porque se nos quitaron las ganas de darle ningún beneficio a la tipa de la recepción. Día 3 (8/8/2012): Mont Saint Michel, Avranches, Granville Nos levantamos, desayunamos y cogemos el coche hasta los aparcamientos que hay cerca del monte. Desde allí hay unos 3 Km hasta la abadía. Existen autobuses gratuitos que hacen ese recorrido, aunque merece la pena ir a pie y disfrutar de las vistas. A eso de las 10 llegamos a las puertas del monte, que ya tiene un buen número de turistas por la calle principal. Subimos como tiros hasta la taquilla. No nos encontramos con cola y descubrimos, con gran alegría, que la entrada para personas de la Unión Europea menores de 26 años es gratuita. Entramos en la abadía y vemos un cartel con horario de visitas guiadas. Preguntamos y la visita guiada en castellano está incluida con la entrada, con lo que disfrutamos con una explicación de más de una hora por las distintas salas. Al salir paseamos un poco por las callejuelas y preguntamos en la oficina de turismo por las visitas nocturnas, que son también gratuitas, así que nos apuntamos para esa noche. Volvemos al aparcamiento (8'5 euros), sacamos el coche y nos vamos a Avranches. Entramos a la ciudad por la plaza Patton, en la que hay un tanque y muchas banderas, primera señal, de las muchas que nos encontraremos, de lo que pasó durante la II Guerra Mundial. Dejamos el coche en un aparcamiento gratuito en el centro de la ciudad, justo al lado de la oficina de turismo, donde nos hacemos con un planito con los sitios a visitar. Como son las 2:00 todos los intentos de comer en una creperia son inútiles, así que recurrimos al tan socorrido kebab. Después de comer comenzamos el recorrido viendo el palacio de justicia, distintas casas con vigavista, la muralla, una torre desde la que hay unas vistas muy bonitas de la ciudad con todos los tejados de pizarra, la iglesia St-Gervais, la catedral y el jardín des plantes, un sitio muy agradable y desde donde se tiene una vista muy bonita del Mont Saint Michel. Tras el paseo cogemos el coche hasta Granville, donde encontramos otro aparcamiento gratuito cerca del centro. Vemos el puerto, callejeamos un poco, compramos pan para la cena y regresamos al camping. Nos duchamos, preparamos unos bocadillos para cenar y volvemos al Mont Saint Michel para hacer la visita nocturna. Esta vez encontramos un sitio fuera del aparcamiento para dejar el coche. Volvemos a hacer el camino a pie, viendo la puesta de Sol y cómo el monte empieza a iluminarse. Cogemos la entrada gratuita y empezamos a deambular por las salas. En la visita nocturna las salas cuentan con iluminación especial, velas, músicos (arpa, flauta travesera, contrabajo y violín), proyecciones de fotos y vídeos...y mucha menos gente. Merece muchísimo la pena ir, aunque hay salas en las que pasamos un poquito de miedo (risas maléficas, luces extrañas, puertas a medio abrir, música inquietante, y dos cabezas como las nuestras que se asustan con nada jeje). Al salir sí que cogemos el autobús para volver hasta el coche, conducimos hasta un apartaderín desde el que podemos ver el monte iluminado y la Luna naranja, recién salida y allí, a las 12:30 cenamos como señoras.
  6. Hola, Hace dos días que volvimos de Normandía y aquí está el diario del viaje por si a alguien le sirve de ayuda nuestra experiencia. Preparativos La idea del viaje a Normandía surgió en Enero y desde entonces estuvimos mirando cosas para ver, quién podía venir, dónde alojarnos. Nos planteamos la manera de ir y movernos por la zona. Leyendo por distintos foros vimos que todo el mundo recomendaba ir en coche, ya que hay lugares que están en pueblos pequeños y no tienen buena comunicación. Además. como la idea era ir de camping el coche nos facilitaba mucho movernos con la tienda de campaña, la comida, el hornillo y demás parafernalia. Siguiente duda, ¿qué coche llevamos? Para no cargar de kilómetros el coche de ninguno de los que íbamos a ir nos planteamos alquilar un coche. Nos pusimos a mirar las distintas empresas y encontramos una oferta bastante buena (Europcar), pero al ir a hacer la reserva nos dicen que si no tienes 25 años no puedes alquilar. Da lo mismo que tengas todos los puntos del carné, que lleves 4 años conduciendo, etc, lo que importa es la edad. Fuimos a otra empresa donde nos dejaban alquilar pero pagando a mayores 17 euros por conductor y día, con lo que el precio se nos disparaba. Al final decidimos que iríamos en el Corsa de mi compañera de viaje, aunque al final habría un cambio de última hora y acabaríamos llevando un Laguna ranchera, donde la tienda y demás nos cabía con comodidad. Pensamos también en coger el ferry que va desde Gijón a Saint Nazaire para ahorrarnos una paliza al volante, pero costaba más de 300 euros sólo ir, así que también lo descartamos. Conclusión, la gasolina y los peajes totales del viaje nos costarían unos 300 euros, a dividir entre 2 personas que íbamos. Otro tema fue el alojamiento. Decidimos ir de camping porque en los albergues al ser 2 nos tocaba compartir habitación siempre, además poner la tienda era más barato y los distintos campings que miramos estaban muy bien (en cuanto a precio, situación, servicios). El itinerario que seguimos fue: -Día 1: Oviedo-Hendaya (Noche en el camping Alturan. 14 Euros por persona) -Día 2: Hendaya-Mont Saint Michel (Noche en el camping Aux Pommiers. 10'42 euros por persona) -Día 3: Mont Saint Michel, Avranches, Granville (Noche en el camping Aux Pommiers. 10'42 euros por persona) -Día 4: Granville, Coutances, Utah Beach (Noche en el camping Utah Beach. 17 euros por persona y noche) -Día 5: Museo Utah Beach, Carentan, Isigny-sur-Mer, St-Mere-Eglise, St-Mere-du-Mont (Noche en el camping Utah Beach. 17 euros por persona y noche) -Día 6: Bayeux, Museo Memorial de la Batalla de Normandía de Bayeux, cementerio americano de Colleville-sur-Mer, Omaha Beach, Pointe-du-Hoc (Noche en el camping Utah Beach. 17 euros por persona y noche) -Día 7: Playa Utah Beach, cementerio alemán de Le Cambe, Arromanches-les-Bains, Longues-sur-Mer, Caen (Noche en el camping Le Clos Tranquile (Gonneville). 8 euros por persona y noche) -Día 8: Caen (Noche en el camping Le Clos Tranquile. 8 euros por persona y noche) -Día 9: Lisieux, St. Germain-de-Livet, Beavron-en-Auge (Noche en el camping Le Clos Tranquile. 8 euros por persona y noche) -Día 10: Deauville, Trouville, Honfleur, Le Havre (Noche en el camping Domaine de Reneville, Fecamp. 8 euros por persona y noche) -Día 11: Fecamp, Etretat. (Noche en el camping Domaine de Reneville, Fecamp. 8 euros por persona y noche) -Día 12: Fecamp-Burdeos (Noche en el hotel Etap. 30 euros por persona y noche) -Día 13: Burdeos-Oviedo
  7. ¿Tienes alguna recomendación en cuanto a alojamiento?
  8. Muchísimas gracias por la información. La verdad es que andamos un poco perdidos y todas las recomendaciones nos vienen realmente bien.
  9. ¿Nadie puede darnos ningún dato de esta zona?
  10. Hola, Berlín, Praga, Viena y Roma, en mi opinión, merecen un mínimo de 4 días cada una. A Venecia no le dedicaría menos de 2 días, y preferiblemente 3 para poder ver las islas. Creo que merece la pena pararse más en cada sitio y poder disfrutarlo de verdad que pisar cada ciudad para poder decir "yo estuve allí" pero no haber visto nada. Mucha suerte.
  11. Hola, He estado este verano en Budapest, Viena y Bratislava. Tanto a Budapest como a Viena les añadiría 1 o 2 días más. Sobretodo Viena tiene muchísimo para ver tanto en museos como en parques o palacios (en Schönbrunn, echarás casi un día entero). Quizá te puedas ahorrar el tiempo en Bratislava e invertirlo en alguna de las otras dos ciudades. De cualquier forma el recorrido es impresionante y muy apetecible.
  12. Hola, Estoy de acuerdo con Garefe9, París mínimo 4 días. Yo añadiría un día más a Venecia para poder visitar las islas (Murano, sobretodo Burano). Lo que yo más disfruté del interrail fue ver lugares que no siempre se visitan y realmente merecen la pena, Burano fue uno de ellos. Quizá deberíais plantearos ver lugares más cercanos, que no os hicieran estar tantas horas en los trenes porque como no aprovechéis nocturnos gran parte del tiempo "útil" lo vais a pasar en los vagones. Mucho ánimo.
  13. Hola, Va a hacer tres años desde que emprendimos nuestro primer interrail por tierras italianas y este verano nos disponemos a asaltar Normandía. Después de leer guías y algún que otro diario la idea es visitar los siguientes lugares: -Le Mont St Michel (2 días) -Grandville (medio día) -Coutances (medio día) -St-Lo (medio día) -Ste Mére Eglise,Isigny sur Mer, Omaha Beach, Arromanches les Bains (dos días) -Bayeux(1 día) -Caen (2 días) -Lisieux (1 día) -Deauville (medio día) -Honfleur (1 día) -Le Havre (1 día) -Êtretat (1 día) -Fecamp (1 día) -Dieppe(1 día) Tenemos muchas dudas sobre el tiempo que se necesita para ver cada sitio. En principio vamos a alquilar un coche para los desplazamientos, con lo que no tendremos que estar pendientes de horarios de autobuses o trenes. ¿Nos podríais orientar, en qué lugares necesitamos más tiempo y en cuáles menos, sitios no típicos que merece la pena ver, alojamiento? Muchas gracias de antemano.
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