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Todo lo publicado por varete

  1. Hombre de Rumanía a Zaragoza creo que hay unos cuantos de miles de km. ¿Sabes que países quieres tocar? ¿Tienes alguna inclinación? Dormir en el tren si fuera un interrail más largo te diría que NO, pero al ser tan corto lo veo bien para aprovechar la noche y ahorrar dineritos. Otra cosa es que te mola una ciudad y te quieras quedar un par de días. Si me das más datos te puedo hechar un cable. Saludos! Adeu!
  2. Grande, grande, muy grande este diario! Porque se sale de lo habitual, porque lo relatas que da gusto leer y porque ve completo de información. Me acabo de leer un par de capítulos que me faltaban. Espero el próximo comoun adepto más! Saludos! Adeu!
  3. yo el secador lo veo un peso innecesario. Ade+ en interlaken no hacia tanto frío en verano... yo iba en piratas y manga corta..
  4. Retomo el diario desde Berlín, donde cambiaba de destino y otra vez lo seguía solo (después de 5 días de compañía). Gracias a los que me leen! 12 de Agosto de 2007 (DÍA 14) Desde Praga Bueeeeeeeeenos días Berlín! Hoy me toca madrugar a mí ya que tengo que coger un tren hacia mi nuevo destino: ¡Praga! Me levanto antes que mis tres compañeros de habitación: los dos granadinos y el hermano de mi cuñado que se quedará en Berlín. Y la verdad es que yo también me quedaría un par de días más, pero quería seguir conociendo más de Europa; volver a Berlín me lo dejaré en tareas pendientes. Así que me despierto despacito y sin hacer ruido que aún es prontito. Me ducho y me acabo de hacer la maleta. Me bajo a la parada de autobús que está al lado del hostal y espero un autobús. Pasa uno y le pregunto en mi perfecto alemán al autobusero que si este va a la estación de trenes. Acaba balbuceándome algunas palabras en alemán acompañadas con un firme asentimiento alemán. Así que me subo y pago mi único transporte público en Berlín. Todo el trayecto me lo paso sufriendo porque voy bastante justito para el primer tren que va hacia Praga, me tocaría esperarme unas 7 horas al siguiente. Llego a las 10.35 a las estación y mi tren sale a las 10.45! Para más dificultad, aún no se por que vía sale el dichoso tren. Así que a pegarse otra de las cientos de carreras que me pegué, con las dos mochilas a cuestas. Escucho algún insulto en alemán al pasar a toda hostia por medio de todo el tumulto de gente pero tampoco tengo el suficiente nivel de alemán como para ponerme a dialogar. Al final con dos minutos de adelante llego a la vía, en la que hay bastante gente entre los que escucho, como no, un grupo de unos cuantos españoles. El trayecto lo paso disfrutando del paisaje y pensando en qué voy a hacer cuando llegue a Praga, porque para variar no se que es lo que hay allí para visitar, por no mencionar lo de buscar un albergue, y lo del cambio de moneda. Pero el paisaje es una pasada. Llego a Praga a eso de las 15.30 habiendo comido por el camino un par de sándwiches. Lo primero que me toca hacer es cambiar moneda, así que voy al primer sitio que veo en la estación y cambio unos cuantos € en coronas checas. Me voy en busca de un mapita y algo para buscar un hostal. De camino a buscar algún sitio de información veo al grupo de personas de la estación de Berlín hablando español. Así que me acerco y me pongo a hablar con ellos y me comentan que están buscando hostal pero que ya lo tienen reservado. Así que me dan la dirección y me voy a preguntar como llegar hasta allí. Me pongo a hablar con el tío de la taquilla pero resulta que no entendía ni papa de inglés. Así que después de estar media hora hablando por señas desisto. Y entonces se acercan los chavales españoles y empiezan a hablar en español. El tío de la taquilla sabía más español que yo. Menuda cara de bobo se me quedó. Ya que estaban allí los chavales de Madrid me fui con ellos en el metro a buscar su hostal. Eran unos 10 y estaban haciendo el mismo viaje que yo pero a la inversa. Estaban un pelín locos, se ponían a cantar en medio del tren y la gente les miraba muy extraño, pero eran majetes. Mi habitación en Praga Llegamos todos al hostal y después de estar dos horas con sus reservas y subirse a la habitación., voy a pagar yo super feliz y me dice que si no hay reserva no hay camas. Le digo al hombre que si hay otro hostal por aquí y me dice que enfrente de la calle tengo otro pero que estaría lleno (ya claro). Me voy para enfrente y tengo habitación y más barata además. Era un hostal con un patio enorme y solo dos habitaciones, pero era un caserón antiguo muy currado. Me subo arriba a mi habitación donde veo que no voy a estar solo, 12 camas habían en la habitación. Ahora estaba vacía. Dejo la mochila después de estar cargando todo el día con ella y caigo en la cama hasta mitad de tarde. Me despierto y me bajo a ver la ciudad. Centro de Praga Calle principal Callejeando Praga La primera impresión cuando llegué al centro de Praga fue muy buena. La ciudad la cruza un río enorme (que para variar no sé cual es ni por qué está ahí). Hay varios puentes y uno principal (que seguramente será conocido y tendrá nombre) en el que los artistas encuentran negocio y los guiris lo pagan. A un lado del río está todo el centro y al otro lado está una montaña muy chula y todo muy frondoso, lleno de parques y de verde por todos lados. Justo al lado está el castillo de Praga. Después de patearme un poco la ciudad y comprobar que está llena de españoles me voy al hostal. Eran las 8 y algo y pensé en volver antes de que anocheciera. Contaba con perderme porque el mapa era un lío y así fue, pero a las 9 ya me anocheció. Con lo que molaba Ámsterdam que hasta las 10 era de día. Así ahí estaba yo solo en la República Checa medio perdido y de noche. Al final con un poco de paciencia conseguí llegar al hostal y me acosté cansadísimo. El río El castillo Puente principal Me encanta el verde de esta ciudad! Caminando por el puente principal Anochecer de Praga
  5. Me acabo de acordar de otros dos valencianos que compartieron habitación conmigo en Brujas en el Europe Hostel. Uno era de Nazaret y luego iban para Amberes creo! Manifestaros si esq estais por aquí!
  6. Yo dormí en compañía de mosquitos y vagabundos en la orilla del Castelo, en pleno centro de Milano. Ventajas: muy luminoso, ideal parejas, precio Inconvenientes: inquilinos inesperados como los mosquitos y los vagabundos :s PD: Perdón por el lapsus llevo mucho tiempo estudiando hoy. Adeu!
  7. Cierto que el castillo deja mucho que desear. Yo dormí en el césped del castillo y habvía de mosquitos......... Por no hablar de los borrachos mascalzones! Pasaste por la estación de noche? Menudo campamento de vagabundos tienen montado, con tiendas de quechua q se montan en dos segundos ( y eran vagabundos comprobao) xq salieron a exarnos la bronca jaja.
  8. Yo ahora estoy con "La conjura de los necios" con su toque sarcástico. A ver si saco tiempo para terminarlo.
  9. Yo te ayudo con la de comer gratis: ComerPorLaPatilla Te habla de España los pueblo que hacen fiestas y dan gratis de comer... Rollo una paella para 10.000 personas. De hospedaje es tan sencillo como apuntarse a la red esa de hospedaje que das y recibes, pero no tienes obligación de recibir. Se ha hablado mucho de esto por aquí. Y de viajar gratis también se ha comentado algunos aviones de mercancias que te contratan para hacer cualquier chorrada en el avión, rollo llevar un paquete. También está hablado por el foro. Adeu!
  10. Bueno yo creo que me hice 7 países en 18 días y disfruté mucho de las ciudades con tranquilidad, con cierta tranquilidad, pero solo iba a las capitales haciendo alguna excepción como en Bélgica y Suiza.
  11. Yo he hecho lo contrario pero será igual. Se coje en el palacio de congresos, cuesta unos 13 € y tarda una hora. Adeu!
  12. Vete sin pensartelo! No te imaginas lo que te abres con la gente y te da igual de donde sean que hablas con ellos en el idioma que sea. Encima haces lo que quieres y cuando quieres. Es una pasada. Lo de cague... pues no se. Haz lo que harías cuando vas solo por tu ciudad, no te metas por barrios raros o peligrosos... (yo me perdí en la república checa a las 10 de la noche, xq salí del centro de Praga y me metí por unos barrios...). Al principio me rallé un poco en los primeros días, pero al tercer día ya quería comerme el mundo. Eso sí ves de hostales y eso que es donde realmente conoces a mucha gente. Un saludo. Adeu!
  13. Dios pero que pedazo de diario! Todas las fotos son espectaculares sobre todo las últimas, tengo ganas de ir a esos lugares. Confio en que sea este verano porque me dais una envidia curiosa. Os espero con impaciencia más capítulos. PD: Las fotos de todos los monjes espectaculares... Me choca mucho ese estilo de vida, esa devoción a algo o alguien...
  14. Información sobre Holanda te bastará con la que tienes arriba y con la que busques en la lupita. En cuanto a los pasos: 0.- Empápate de diarios e historias que encontraras sobre Holanda en esta pagina. 1.- Elige las ciudades a visitar en los Paises Bajos. 2.- Situalas en el mapa y haz un trazo más o menos lógico para no ir yendo de punta a punta del país continuamente (me explico, si fuera España no vayas a Barcelona, luego a Cadiz, luego a Madrid y luego a Valencia). 3.- Con las ciudades y el camino a seguir haz el itinerario, poniendo los días que vas a estar en cada sitio. (Mola más sin esto y moverte a tu aire sin fijarte en nada pero con el nuevo billete...) 4.- En la pagina de trenes alemana busca los horarios de los trenes y los posibles transbordos que tengas que hacer. 5.- Hazte una maleta antes de salir. (no te vayas a ir sin ropa) 6.- BUEN VIAJE!
  15. Después de Zurich hazte una paradita por Interlaken q está a una hora y pico de camino.
  16. Continúo con mi aventurilla en solitario por Europa. Dejé la historia por Berlín donde estaba con el hermano de mi cuñado que también estaba de interrail por esa zona. Algunos días en compañía vienen muy bien. 11 de Agosto de 2007 (DÍA 13) Desde Berlín Me levanto un nuevo día, en un nuevo país, en una nueva ciudad, en un nuevo hostal, en una nueva habitación, en una nueva cama… ¡esto es la leche! Son las 10.30 de la mañana y amanece un día nublado en Berlín, pero hace un calor de la hostia. Me pego una señora ducha y un mini-desayuno para coger fuerzas. Como soy (ahora somos) el colmo de la organización, no tenía nada planificado para ver en Berlín. Bueno lo típico del muro y poco más (soy un desastre, lo sé), y no será porque en Berlín no hay nada que ver… en fin. Me cojo el mapa y señalo unos cuantos sitios a los que intentaremos ir, entre ellos está un trocito de muro de Berlín. Así que cargamos nuestras mochilas con provisiones para un día y nos sumergimos en la búsqueda de esa zona. Nos subimos a un tren que creemos que va para donde queremos ir (no pagamos en ningún tren). A las 5 o 6 paradas le preguntamos a una señora germana y nos dice que estamos en el tren correcto pero que vamos en dirección contraria a la parada que le preguntamos, ¡genial! Después de un par de trenes gratuitos más llegamos al trocito de muro que teníamos planeado ir. Había bastante gente pululando por esa zona. La verdad es que físicamente no me esperaba mucho del muro y así fue, es un muro sencillito, aunque por su rigor histórico es impresionante estar en el sitio que tanto había oído a lo largo de mi vida. Entramos en el muro donde hay un cementerio en memoria a las víctimas. Nos hacemos las fotillos de rigor y a otra cosa. Cachito de muro de Berlín. Al lado de aquí había una exposición de figuras de arena muy curradas pero cuando tiramos a entrar... 8 €! Madre mía que locura. Así que me uno a unas personas que también les había parecido insultante la entrada y me pongo a hacer fotos desde la valla, ya que estaba al descubierto. Figuritas de arena (Templo indio) Figuritas de arena (Cubos de manzana) Figuritas de arena (Queso de bola y ratón) Figuritas de arena (Mirad las personas, que no es pequeña la figura eh!) Seguimos pateando sin sentido hacía otro lugar, pero con un poco de tendencia a la zona más o menos céntrica. La zona en la que estábamos estaba un poco apartada así que nos pateamos un buen trozo de ciudad. Ya estamos en una zona céntrica y nos vemos unos cuantos museos que como viene siendo habitual no se ni de quien son ni porqué están ahí. Debo de ser el más desinformado de la historia que ha hecho un Inter-rail. Llegamos al museo de historia y de repente se empieza a escuchar una música que tenía pinta de venir desde muy lejos. En la zona no había edificios y se escuchaba perfectamente, tiene pinta de festival. En Berlín, con el museo a mis espaldas. Pequeña cola que había. Nuestros oídos eran ahora nuestro único mapa y vamos siguiendo la marcha a modo de música sectaria. Pateamos por un parque gigante, pasamos un buen rato andando y… MACROFESTIVAL!! OHH SÍ!! Por todo el morro, que le den a los museos y a los monumentos! Unos señores nos han montado aquí un macrofestival que nos viene que ni de perlas. Cerveza, salchichas, conciertos, punk, rock, reggea, techno, gente, mucha gente, calor, más cerveza, tiendas de ropa, y ambiente, mucho ambiente. Todo esta coctelera de borrachos, drogadictos, música y cerveza estaba puesta en una calle muy larga que estaba en mitad de una zona muy arbolada, estábamos aún dentro de aquel parque gigantesco de antes. Llegando al macrofestival La calle del festival. Caseta de techno Concierto punk Kalbsbratwurst (salchicha en cristiano) Y llego el diluvio... Que de agua! Volviendo ya para el hostel Nos empezamos a patear la zona y vemos la mezcla de culturas y gustos: desde los típicos punks de botas enormes y vestimenta negra, hasta la típica ‘chavala’ de 40 años de la ruta del bacalao (versión germana), hasta los rastafaris con banderas de hamaika, tremendo! Todo esto había que aderezarlo así que me voy a por medio litro de cerveza y atención: una salchicha de medio metro! Era finita eso sí, pero medio metro! Ahora sí que estaba como un señor, disfrutando de estos puntazos que te encuentras por Berlín un sábado al mediodía. Nos paramos definitivamente enfrente de un concierto punk en alemán, muy bueno! Llevábamos ahí una hora casi y de repente… diluvio universal! Aleeeeeee! Y venga a llover, una barbaridad. Y como iba yo a pensar en un paraguas con el calor que hacía… Toda la gente a buscarse su hueco en las casetas para no mojarse. Todos menos los verdaderos punks que estaban ahí al pie del concierto. Llevaba más de media hora así y como no tenía pinta de parar decidimos escampar en cuanto acabó el concierto. Andamos y andamos en busca de un metro o un tren que nos lleve al hostal. Antes de ponernos a buscar paso por una tienda para cargar algún que otro souvenir, que hay que cuidar a la familia. Después nos metemos en un tren y a la primera intentona llegamos al hostal sin ningún problema. Vamos aprendiendo. Llegamos al hostal y empezamos a poner a secar la ropa (yo con cierta prisa que mañana me voy para otro país). Nos bajamos para abajo con la intención de cenar y mirar unas cosas por Internet. Miro trenes y alojamiento para el día siguiente, aunque prefiero seguir con mi táctica de llegar al hostal y ver si hay suerte, es más divertido oye. Después de escribir unos correos para informar que a pesar de la poca fe de la gente sigo vivo, nos vamos a buscar cena. Como ya dije este barrio es una mafia de italo-germanos, donde hay unos 4 restaurantes italianos en medio kilómetro a la redonda sospechosamente baratos. A pesar de estar contribuyendo a ocultar una clara tapadera de drogas, nos decidimos por la opción de pizza y pasta a precio de risa. Cenamos tranquilamente en la noche alemana y nos despedimos del mafioso de la barra y yo me despido también de la ciudad, porque al día siguiente… cambio de rumbo. Llegamos al hostal y yo me empiezo a dejar más o menos la maleta arreglada, mientras el hermano de mi cuñado se despide de mí (ya que nos separamos después de estos 4 días) y se va a recorrer el barrio en busca de un bar donde había visto a gente fumar porrillos. Él se va a quedar un par de días más y después quizás nos encontraríamos en otra ciudad… Intriga, intriga… A todo esto llegan los granadinos y yo me voy a dormir. Anécdota post-interrail: Ya en España, el hermano de mi cuñado me contó que a la siguiente noche lo cambiaron de habitación en ese mismo hostal y estaba en una habitación con un japonés. Una noche se levantó tranquilamente a mear el hermano mi cuñado. Cual fue su sorpresa cuando vio tirado en el suelo del baño al japonés, en estado semiinconsciente, drogado perdido. Al final lo consiguió despertar y se fue a su cama.
  17. Ahí va una canción de unos auténticos poetas. Unas de las lentitas que toca este grupazo. MAREA Artista: Marea Album: Las aceras están llenas de piojos Canción: Los mismos clavos Me dices que me parezco a los caracoels me sobra techo, me muero en soles, tras espesura del chaparrón será que el camino bueno se ha vuelto malo o que no quiero pegar ni un palo, que solo quiero escuchar tu voz. que siempre llego a la deshora que marca el corazón y que, cuando estamos a solas, molesta el caparazón. me dicen que tus braguitas revolotean que lo hacen sólo pa que las vea que llevan alas de desamor, será que las ensuciamos tan malamente que los colchones son mala gente, que siempre quieren tener razón que siempre llego a la deshora que marca el corazón y que, cuando estamos a solas, molesta el caparazón. mi casa está donde estás tú los mismos ojos, la misma luz mi casa está donde estás tú los mismos clavos, la misma cruz los mismos clavos, el mismo ataúd.
  18. Toda la razón! Una pedazo de ciudad y mira que pude dedicarle poco tiempo, pero me enamoró todo! No te arrepentirás de ir. Pues a mi estando en Amsterdam tenía un puñao de ganas de ir para Berlín, y no sabía porqué. De noche no estuve la verdad, pero me pica mucho la curiosidad. Más largos me los estoy poniendo yo recordándolo todo y sabeindo que hasta julio no me puedo volver a ir
  19. En la estación de interlaken se puede dormir pero hasta las 6 porque enseguida te tiran.
  20. 10 de Agosto de 2007 (DÍA 12) Desde Berlín Ayer por la noche decidí que como ya no tenía más días el apartamento y ya había visto Ámsterdam lo suficiente, partiría hacia un nuevo destino esta mañana. Ya lo tenía decidido en mi itinerario (aunque este había variado un poco) que mi siguiente destino serían tierras teutonas. Así que sabiendo que el tren a Berlín salía a las 11 de la mañana, el día anterior quedé con el hermano de mi cuñado a las 10 ya con la maleta hecha, porque él aún no sabía si quedarse o irse a Berlín. Pero muy lejos de todo esto me despierto sobresaltado con un mensaje en el móvil: “Estoy abajo. Al final me voy a Berlín”. De repente veo dos llamadas y dos mensajes… Las 10.30! Noooo! Me cago en las putas setas de los cojones! Empiezo a armar jaleo y a despertar a los canarios porque ellos también tenían que madrugar para dejar las llaves del apartamento e instalarse en su nuevo hostal. Total que tengo media hora para: vestirme, lavarme, dejar un poco ordenada mi zona, hacer las maletas, llegar a la estación, buscar el andén, y cuando llegue ya llamar al médico… Total que me pongo en marcha, me hago la maleta metiéndolo todo a presión, me despido de los canarios que aún andan medio sobados, y me bajo abajo donde me está esperando el hermano de mi cuñado. A correr se ha dicho! Llegamos a la estación esquivando a todo el tumulto de gente que recorre la ciudad a pleno sol de la mañana. Menuda cola que hay en el tren que va a Berlín, tremenda. Con toda nuestra velocidad aún me da tiempo para ir a comprar un par de bolís para apuntar el día en el billete, que con las prisas me lo dejé en el apartamento. Por fin entramos en el tren, y como ya somos perros viejos nos buscamos un asiento en el que no hay reservado. Bueno nos quedan unas 7 horas de viaje que en principio debería de ser tranquilitas… Pero no! Tuvieron que inventarse los niños! Justo delante tenemos un par de preciosidades que no paran quietos. Ni en su sitio, ni el tren. Van para arriba, para abajo, al servicio, al vagón-restaurante, chillan, corren, juegan a la consola… toooooodo menos dormirse. Así que ahí estaba yo acumulando rabia, y ganas de cometer algún asesinato ante la pasividad de la madre por hacer algo. Entre tanto me preparo una comida en el tren, con las incomodidades que conlleva. Por fin llegamos a Berlín. La inmensa estación de Berlín. Nueva ciudad, nuevo país, nueva filosofía de vida, nuevas alemanas… Llegamos a la estación de Berlín y… ¡amigo! Es como un centro comercial, es una estación gigante y tiene de todo. Para variar, no tenemos hostal reservado y tampoco ni zorra de donde están, por supuesto. Nos vamos a preguntar a la oficina de turismo que hay por la estación, y de paso pedimos dos mapas. Nos dan una hoja impresa con direcciones de hostales pero como no tenemos ni idea empezamos a andar sin sentido. Al principio nos ponemos a seguir a otros dos mochileros a ver si sabían donde iban, pero creo que estos tenían menos idea aún que nosotros. Después de deambular durante más de una hora y cuando la desesperación nos invadía… veo cuatro bicis que vienen cara nosotros. La que iba primero frena y exclama: “¡Ostras, que coincidencia!” ¡¡¡Eran las vascas que había conocido en Brujas con los canarios!!! Encima nos dicen como llegar a su hostal que está bastante bien. Menos mal, ya me veía en un cajero… Bueno con esas indicaciones nos vamos en busca del hostal. Tenemos que coger un tren pero dicen que nos colemos que es bastante fácil. Por el camino vemos un garito que nos llama la atención. En la puerta hay una especie de actores que nos invitan a pasar. Nos metemos adentro y es un sitio genial. Se llama café Zapata y es un local de ocupas reconvertido en un bar abajo, con su arena, sus furgonetas hippies y sus bancos reventados. Arriba hay artistas enseñando sus obras de arte. Cafe Zapata. La furgoneta reventadísima. Rollito okupa muy currado. Saliendo del Café Zapata. Nos tomamos allí una cerveza y nos subimos en uno de los muchos trenes que no pagamos en Berlín. Por fin llegamos al barrio donde se supone que está nuestro hostal. Y menudo barrio! Estaba lleno de punkis pero de los bestias, con sus cadenas enormes y perros que daban miedo. Todos debajo de un puente con sus litronas y sus porrillos. De camino al hostel. Ya es una tarde cerrada y hace muchísimo calor. Nos damos toda la prisa del mundo en llegar al hostal, hacer el papeleo e instalarnos en nuestra habitación, la cual está habitada por una pareja de granadinos. Dejamos las maletas y nos vamos en busca de cena e Internet. Miramos los posibles destinos próximos, mandamos unos mails, chateamos un poco, miramos trenes y hostales… Cuando ya lo tenemos todo nos vamos en busca de cena. Para nuestra sorpresa ese barrio está plagado de bares italianos a un precio muy asequible. Cenamos en uno y por 5 € cada uno cenamos un plato de pasta cada uno y una pizza grande para los dos. Todo muy bueno. Con el estómago lleno nos volvemos para el hostal que el día ha sido muy largo y pesado.
  21. iiiepa! Ya había mono de tu diario cheee! Menuda envidia que me estás dando, al final por tu culpa acabaré en escandinavia. Muy buena la foto de todo el IMSERSO allí en la cubierta. Si esq tienes razón y tanto repipi se extrañaba de unos 'pordioseros come choped' en el buen sentido de la palabra. PD: Este finde estuve en tierras mañicas. Me lo pase de lujo, estuve en la feria esa de la cerveza y luego fui para el casco antiguo. Muy amable la gente eh!
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