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  1. Yo lo hice este verano en sentido contrario, pero supongo que será parecido! Lo único es que llevaba dos días sin dormir así que no me acuerdo muy bien! jaja Creo que fue Venecia-Gorizia Gorizia-Nova Gorica en bus. Es un pueblo que está en la frontera entre Italia y Eslovenia así que hay que hacer trasbordo de la estación italiana a la eslovena y hay un bus que te lleva de puerta a puerta, creo que costaba 1€ y pico... Nosotras hicimos Nova Gorica-Bled Jezero ahí paramos en el lago a pasar la tarde y luego Bled Jezero-Jessenice-Ljubljana, que parecía que no iba a llegar nunca! Espero que te sirva
  2. Al final en Múnich estuvimos sólo unas horas Lo usamos de "nexo" para llegar hasta Venecia, porque otra de mis amigas y yo ya habíamos estado hace un par de años Oh noes, herejía.. ajaja pues nada ya habrá oportunidad. Es muy bonita. Me estoy poniendo al día con el diario seguid así!! Por cierto, y Gante estando tan cerquita ? ainsss saludos Yo estuve hace un par de veranos en Múnich casi una semana entera, así que no puse especial interés en que fuéramos, y como queríamos ver muchas ciudades... Sí que es verdad que algunos sitios como eso, por ejemplo Bélgica, los vimos un poco deprisa, en Berlín también podríamos haber estado algún día más... Pero bueno de todo se aprende, para la próxima Me alegro de que esté gustando
  3. Día 6: Venecia (Homeless) 19 de julio (día 3 de billete) Después de descansar como podemos en Innsbruck, cogemos otro par de trenes, y entre cabezada y cabezada disfrutamos de los Alpes austriacos Además, como buenamente malamente podemos, nos aseamos y por tanto ocupamos durante bastante rato el baño de nuestro vagón, con el consiguiente cabreo de varias señoras italianas. Sobre las 11 de la mañana POR FIN llegamos a Venecia. Hace calorazo+humedad+millones de personas, así que nuestro primer objetivo es dejar las mochilas. En la estación hacemos cálculos y la consigna nos va a costar unos 25€ per capita, ya que otra vez, tenemos el siguiente tren a primera hora de la mañana. Para lo que nos cuesta nos planteamos coger una habitación aunque salgamos a las 6 am, pero de 40€ no baja nada... Aquí ya somos plenamente conscientes de que Venecia es todo puro negocio. Después de comprar un mapa, imprescindible en la ciudad, y no los dan gratis en ningún sitio... Decidimos preguntar en un hotelito cerca de la estación si tienen algo parecido a consigna, y, por 10€ nos dejan dejar las mochilas, coger y sacar cosas, además de utilizar la recepción, el baño, el wifi... Así que nos sirve como "casa" durante el día y mucho más barato que en la estación! Vamos hasta la plaza de San Marcos recorriendo todas las callecitas, y parece que va a estar mucho más cerca! No es tan pequeño como pensábamos! Por fin llegamos, y cómo no, la catedral de San Marcos está en OBRAS!! Pero aún así, la plaza es preciosa, los canales, las casitas... Después de los últimos días, nos merecemos una comida en condiciones, así que nos damos un homenaje de pasta, gnochis, helado... Y buscamos en google maps el único trocito de la isla con césped, y ahí el único metro cuadrado con sombra, para echarnos una siestecita entre turistas e indigentes. Aunque hemos descansado un poco, llevamos 3 días sin albergue, y estamos agotadas. Hace un calorazo pegajoso, que se suma a la escasa higiene de los últimos días (JURO QUE NORMALMENTE NOS DUCHAMOS jaja). Todo esto unido a la perspectiva de que hasta dentro de más de 24 h no vamos a tener cama, hace que nos den subidas y bajadas de energía, nos damos cuenta de que damos bastante asco, y esto da lugar a situaciones graciosas... Aún así seguimos viendo la ciudad, la Academia, el gran canal... Ya de vuelta a nuestro hotel, y por casualidad, nos enteramos de que JUSTO ese día, es la fiesta del Redentor! Y vamos a tener la suerte de ver fuegos artificiales en Venecia! Por fin el karma nos recompensa toda la mala suerte que estamos teniendo con los trenes! Después de descansar en casa, volvemos a una pizzería que hemos visto en el camino, no de turistas, nos compramos un par, y las devoramos comemos ahí mismo, en un puentecito de un canal, todo muy idiílico. Nos han dicho que los fuegos son a las 11 en la plaza de San Marcos, así que vamos para allá, mientras buscamos un sitio para comprar hielos, nos negamos a beber caliente, y al final, en la misma plaza, en una cafetería, nos venden un par de vasos de medio litro por 1€... Conseguimos un sitio medio bueno para los fuegos, y aunque se hacen un poco largos (más de 30 min de reloj...), son preciosos, en un sitio precioso y con un ambiente increíble. Ya cuando se acaban preguntamos a un grupo de italianos que después qué se hace y, después de vacilarnos un poco, nos dicen que la gente sale de fiesta a Lido, en la península, cogiendo los ferry-bus que van y vuelven. Bueno esto, además de las fiestas privadas que hay en barcos enormes de lujo cada 20 metros (a las que evidentemente no podemos ir). Después de sopesarlo, nos quedamos en la isla, porque el ticket del barco eran 7€/viaje, y no nos arriesgamos a colarnos, aunque nos aseguran que ese día no va a haber ningún revisor... Un par de chicos del grupo se queda con nosotras, y nos llevan a un par de parques donde hay DJs, cervezas, gente bailando... Aguantamos bastante, pero ya al final, todas durmiéndonos de pie, decidimos volver a nuestro hotel, que está a más de 1h andando... En nuestra vuelta de mañaneo, vemos otra Venecia distinta, sin turistas ni calor, pero también con más suciedad y hasta ratas El hotel abre a las 6 am, así que yo mientras tanto me duermo en la puerta, y A e I, van a desayunar un trozo de pizza... Así acabamos un día larguísimo e intensísimo. Llevamos menos de una semana, pero con el ritmo que llevamos nos parece que llevamos un mes. La verdad es que este día hemos tenido muchísima suerte, porque, por lo visto, es el único día que la gente sale de fiesta por Venecia, el resto de días en cuanto los turistas se van, todo está bastante muerto... No sé qué habríamos hecho si no. Además de que es precioso y, por lo visto, la fiesta favorita de los venecianos. Nos contaron que la tradición empezó porque en el s XVI hubo una epidemia terrible de peste y, prometieron que si acababa construirían una iglesia en honor al Redentor (del arquitecto Andrea Palladio) y, para celebrarlo, dieron comienzo a la tradición del espectáculo de fuegos artificiales. Amanecer en los Alpes Fuegos en Venecia Gastos diarios: 33,50€ Consigna: 10€ Comida: 16€ Cena (baratísima y buenísima): 3€ Helado: 2,5€ Hielos y mezcla: 2€
  4. Día 5: Trenes, Múnich y más trenes (Homeless) 18 de julio (día 2 de billete) Después de maldecir a los puertas que nos habían tirado las botellas el día anterior y de haber huído del loco, tuvimos que comprar agua (aquí empezamos a valorarla realmente). El día empezaba siendo duro, esperando en la estación, sin haber dormido nada y sabiendo que no podíamos ni siquiera ducharnos... Nada más coger el tren, caímos en los brazos de morfeo, hasta llegar a Manheim, donde teníamos que hacer trasbordo, pero llegaba con retraso y lo perdimos por un minuto. Después de esperar y tener que pagar otra reserva, llegamos pasado el mediodía a Múnich, sobre las 4:30, ya descansadas. En la estación nos vuelven a decir que el nocturno que queremos coger (Múnich-Venecia) está lleno, así que la única solución es hacer miles de trasbordos... E y yo, que más o menos conocemos la ciudad, les hacemos un recorrido express por lo más típico: Karlsplatz, Marienplatz (en obras o con stands y escenarios, como todas las ciudades de Europa por las que pasamos), la Hofbrauhaus y por último cenamos en Viktualienmarkt. Es una pena estar tan poco tiempo, pero así I y A se quedan con ganas de más y tendremos que volver en algún momento a que vean bien la ciudad. Volvemos a la estación y a coger un par de cercanías y un regional hasta llegar a Innsbruck, donde tenemos que esperar de 00:00 a 5:00 así que damos un paseito por el centro. A pesar de que es de noche y no hay nadie por la calle, nos damos cuenta de que tiene mucho encanto. (otro sitio al que volver) En la estación hay un par de salas de espera, en una de ella hay gente bastante normal, así que ahí nos vamos a dormir aunque sea tres horas. Entre cabezadas me despierto y veo que hay un hombre de lo más extraño, con un parche en el ojo tipo pirata y un sombrero de cowboy, que no para de mirarnos y sonreirnos, además de un indigente que ha entrado en la sala, y que no para de toser de una forma que parece que se le va a salir el intestino por la boca... Aún así, ya empezamos a aceptar nuestra condición de indigentes y no nos importa dormir con esa compañía. Excepto A, que es incapaz de dormir ni un sólo minuto. Gastos diarios: 21€ Comida (super de Ámsterdam): 3€ Cena en Viktualienmarkt: 7,5€ Pretzel: 0,5€ Reserva de trenes (Manheim-Múnich + Verona-Venecia): 10€
  5. Me alegro de que os esté gustando! Sigo, que he estado un poco liada estos días. Día 4: Ámsterdam Jueves 17 de julio Visto el fracaso del desayuno del día anterior, decidimos usar nuestras últimas reservas de jamón serrano para empezar nuestros días de homeless con fuerzas. Hacemos el check-out y dejamos las maletas en las taquillas de la estación. Dimos otro paseo por el barrio de Jordaan, descubriendo varias tiendas alternativas, con cosas chulísimas, pero que se salían de nuestro presupuesto interrailense. Llegamos hasta la casa de Ana Frank, con una cola larguísima, e I, que entró en nuestra anterior visita, nos dice que para ella no merece tanto la pena, así que le hacemos caso y decidimos tomarnos el día de relax, paseando tranquilamente, descubriendo tiendecitas y, tengo que confesar, que abasteciéndonos en las muestras gratuitas de las innumerables tiendas de quesos, waffles, regaliz, chocolate... Hasta llegar al punto de que no pudimos comer nada más al mediodía. No sé si esto dice mucho en nuestro favor, pero hubo un momento que no podíamos dejar de comer, ya nos habíamos vuelto como cleptómanas de degustaciones, e incluso nos poníamos exquisitas con lo que nos daban. Después de nuestro ataque de ansiaviva descansamos un rato en la plaza del Damm y nos despedimos de I, que había quedado con su novio que tenía una escala de unas horas en Ámsterdam. A, E y yo seguimos paseando tranquilamente hasta volver a Vondelpark, donde nos tomamos unas cervezas. Como no sabíamos muy bien donde beber para salir de fiesta, decidimos aprovechar las bebidas grandes del Burguer para no llamar la atención. Después fuimos a Rembrandtplein, y entramos a uno de los bares donde nos tiraron las botellas de agua que llevábamos vacías para no deshidratarnos en el tren. Estuvimos entre un par de discotecas, donde pusieron pachangueo en español, y hasta (creo recordar) la Macarena. Todo esto cargando con dos paquetes de waffles que habíamos comprado a primera hora del día y que nos acompañaron de la mano muuuchas horas. Como a las 4 y pico cerraba todo, decidimos ir hasta la estación, que estaba abriendo en ese momento, y esperar ahí hasta las 8 que salía nuestro tren. Nos quedaban tres laargas horas de espera, con un ambiente no muy seguro y un frío de narices. Sacamos las mochilas de la taquilla y nos sentamos en uno de los pasillos. I y E se durmieron, y A y yo nos quedamos de centinelas, intentando no mirar mucho a la gente que había a nuestro alrededor, mientras jugábamos a las cartas. Uno de los que pasaba, con una pinta un poco más normal, se sentó a nuestro lado preguntándonos que qué cartas eran esas, que a qué jugábamos y a contarnos su vida. Ya nos dimos cuenta de que de normal tenía poco, parecía que se le iban a salir los ojos de las órbitas, y, aunque nos "protegía" un poco del resto de habitantes de la estación, no queríamos que se quedara ahí. Cuando no sabíamos como decirle que se fuera, o dónde irnos nosotras, apareció un madrileño muy majo, que nos salvó un poco, se puso a hablar con el tío de buen rollo, incluso nos ofreció algo de beber, que obviamente rechazamos, y a nosotras nos dejó un poco en paz, hasta que no sé que le diría, pero el loco se cabreó, y la cosa se puso bastante turbia. Al final el chico se tuvo que ir a coger el tren, y, cuando vimos que nos volvíamos a quedar solas con el loco, encima cabreado, deicidimos que más nos valía esperar nuestro tren en el andén, aunque nos muriéramos de frío, sueño y resaca, que total, ya había amanecido, y había bastante gente ya por todos lados... No sé qué he hecho con las fotos que salen enormes, las pongo en spoiler Gastos diarios:12€ Taquillas estación: 2,5€ aprox Merienda+Cena (de super): 4,5€ Cervezas+Mezcla: 5€
  6. Al final en Múnich estuvimos sólo unas horas Lo usamos de "nexo" para llegar hasta Venecia, porque otra de mis amigas y yo ya habíamos estado hace un par de años
  7. Espero que os esté gustando. A partir del próximo día empiezan los días sin albergue en los que no sé como no morimos, así que serán más interesantes, pero mientras tanto podéis comentar y eso, que siempre está bien y anima a seguir ;) Día 3: Ámsterdam Miércoles 16 de julio Amanece el día con un sol resplandeciente (que me da de lleno en la cara). Nuestros compañeros de habitación están recogiendo sus cosas, así que mientras tanto, como no hay mucho sitio para maniobrar, nos bajamos a desayunar. El desayuno incluido consiste en un café-aguachirri asqueroso, y tres botes de mermelada y mantequilla de cacahuete, tampoco muy apetecible, así que cada una desayuna lo que buenamente puede, nos arreglamos y salimos. Lo primero que queríamos hacer era reservar el tren nocturno a Múnich para el día siguiente, que habíamos visto que era directo y, aunque fuese largo, nos venía bien para bajar hasta Venecia (único requisito imprescindible de A para hacer el viaje). Camino a la estación, vemos el mercado de las flores y las tiendas de queso de las que más adelante daríamos buena cuenta. Cogemos numerito en la estación y nos toca esperar unas dos horas, así que aprovechamos para dar una vuelta por los alrededores. Vemos el barrio de Jordaan, el barrio como bohemio y alternativo de Ámsterdam, la verdad es que nos encanta el ambiente que hay. Compramos algo de mercancía, y volvemos a la estación, donde nos dicen que el tren nocturno que queríamos coger está lleno. HORROR! Y ahora qué? No teníamos especial interés en ir a Múnich, y nuestro plan era llegar por la mañana, pasar todo el día, y coger otro nocturno que habíamos visto directo a Venecia (donde cogeríamos otros nocturnos). Sabíamos que lo que queríamos hacer era un poco locura, tres días seguidos en nocturnos, sin albergues, sin DUCHA, pero contábamos con dormir en esos trenes... El amabilísimo hombre de la estación, nos dice que todos los nocturnos que van hacia el sur (Suiza, Italia, sur de Alemania...) parten del mismo de Múnich, así que la única posibilidad que nos queda es coger un tren a las 8 de la mañana y haciendo trasbordo, llegar al mediodía a Múnich, así que pensamos en salir de fiesta la noche que pretendíamos coger el primer nocturno... Lo reservamos después de que A se viera por momentos sin ir a Venecia, y seguimos con el turisteo. A lo tonto es la hora de comer, así que vemos el barrio chino y nos compramos la típica caja de cartón de noodles de las pelis, que nos comemos en uno de los canales. Pasamos por el barrio rojo, y vamos hasta el museo de l'Hermitage (donde hay un mini I amsterdam). Pasamos por el Skinny Bridge, por otro barrio residencial, y decido que me encanta esta ciudad, tiene un ambiente único. Ya estamos cansadas, así que volvemos a la zona del hostal y vamos hasta el I amsterdam grande, al lado del museo Van Gogh, al que ya entramos cuando fuimos con el instituto. Nos hacemos las fotos de rigor, y vamos a descansar a Vondelpark, donde está todo el mundo o haciendo ejercicio o con barbacoas, música, en el césped... Definitivamente, me enamoro de Ámsterdam, su gente y sus días de verano. Destrozadas después de todo el día, descansamos un rato laaargo en el albergue y cenamos lo poco que nos queda de lomo y jamón. Pensábamos salir pero estamos destroyed, y unido a que no hemos conseguido encontrar hielos, decidimos dar una vuelta por el barrio rojo de noche, y nos damos cuenta de lo impactante que es, de que se ha convertido en un reclamo turístico, cuando en realidad es muy fuerte... Mi primera aparición en escena Gastos diarios: 45,10€ Cervezas, pan, algo de merienda: 7,5€ Comida china: 2,5€ Reserva de tren a Alemania: 14€ Albergue: 21,10€
  8. Día 2: Brujas - Ámsterdam Martes 15 de julio (día 1 de billete) Amanece nublado, el día anterior habíamos tenido suerte, y hoy parece que aguanta el cielo.* Salimos una hora después del check-out, porque I seguía cual ceporro, cargamos las mochilas hasta la estación y, después de dudar si seguir viendo la ciudad, decidimos ir directamente a Brujas. Nada más coger el tren, dejamos clara nuestra nacionalidad, dando buena cuenta de bocadillos de jamón, lomo y chorizo que traíamos, dejando un suave aroma en todo el vagón. Una hora después y con el buche lleno, llegamos a Brujas, dejamos las mochilas en la consigna y nos vamos a ver este parque de temático pueblecito de cuento. Vamos dando un paseo hasta la plaza, pasando por un parque como todo en esta zona muy veeerde, y por unas calles comerciales llenas de turistas, muchos de ellos españoles (somos una plaga), cuando empieza a chispear como amenazaba el cielo, y a diluviar. A llover a cántaros. A mares. Jarreaba. No sé como explicarlo jaja así que corrimos hasta un supermercado donde tuvimos que resguardarnos un buen rato.** Por fin conseguimos llegar a la plaza Mayor, verla, entramos a varios de los edificios, a uno de ellos se podía subir, a la cafetería, y desde ahí se veían todas las casitas típicas medievales. Seguimos recorriendo toda la ciudad, entramos en alguna iglesia, recorrimos parte del canal, hicimos fotos, nos comimos unas de las típicas patatas fritas... Y cuando ya no había mucho más que hacer nos volvimos a la estación. Hicimos una mini compra (muy cara para lo que compramos), estuvimos esperando durante una hora y cogimos el tren a Ámsterdam. (Brujas - Bruselas - Rotterdam - Ámsterdam). Un par de transbordos en el primer trayecto interrail de verdad. En el primero nos teníamos que bajar en Bruxelles-Midi, pero nuestro tren paraba en Brussel-Zuid y hasta que conseguimos enterarnos de que eran la misma estación, pasamos un rato de pánico; mientras oíamos a unos belgas-canis escuchando una versión en francés de la canción de Obsesión del año 2000... Sin más imprevistos, llegamos a Ámsterdam como a las 22:30 y nada más salir nos llega una graaaaan oleada a porro. Creemos que fue casualidad pero fue como.. vale, YA estamos en Holanda! I, A y yo ya habíamos estado en Ámsterdam hacía unos años de viaje de fin de curso, y según vamos al hostel, nos vamos acordando de las calles, la plaza del Dam, el mercado de las flores... Llegamos al albergue, que está en una calle llena de bares, la zona de Leidensplein. De hecho entre tantos bares, nos pasamos la puertecita que sube a nuestro cutre albergue. Subimos por unas escaleras inclinadísimas, en las que tememos por caernos rodando por el peso de las mochilas. La habitación es de 10, diminuta y con el baño dentro; y las otras 6 camas están ocupadas por unos tíos hiper fumados. Bueno, cinco en las camas, y el hombre de la cortina, del que solo llegamos a ver su silueta detrás, y el humillo que entraba a la habitación. Visto lo visto, decidimos salir a tomar algo a alguno de los bares de debajo de casa, porque estamos agotadas, ya son las 12 y pico-1 y no queremos morirnos al día siguiente tampoco. Nos tomamos una pinta y nos vamos a dormir... *Mirar el tiempo en cada ciudad antes de hacer turismo. **Hacer caso del tiempo y coger el chubasquero, ¡que para algo te lo has llevado! Gastos diarios: 28,10€ Pan, fruta y patatas: 4€ Cerveza: 3€ Albergue: 21,10€ (teníamos comida todavía de España)
  9. No tengo muchas fotos porque todavía no nos las hemos pasado todas, pero intentaré poner alguna de cada ciudad... Allá va! Día 1: Madrid - Bruselas Lunes 14 de Julio de 2014 Llegamos A, E y yo a Barajas sobre las 10 am, envolvemos nuestras mochilas con un rollo de film transparente, facturamos y, después de dar una vuelta por el aeropuerto, despegamos hacia Bruselas!! En el aeropuerto de Bruselas está I esperándonos, que después de 4 horas sin salir de él, ya se lo conoce de memoria. Cogemos el tren al centro y, al comprar los billetes, la máquina le roba 7€ a E, aunque puso una reclamación, pero no se ha vuelto a saber nada de ellos. Llegamos al centro y vamos al hostal, pasando por la Grand Place y dando un primer vistazo a la ciudad mientras empezamos a sufrir (sobre todo A) el peso de nuestras mochilas. El Meninger Hostel resulta ser enorme y tenemos habitación solo para nosotras! Está al otro lado del río, y ya nos han advertido de que a partir de ahí es zona un poco chunga, pero nosotras no tuvimos ningún problema. Al final hasta las 6 no salimos de la habitación, pero en un par de horas ya hemos visto lo principal de la ciudad: la Grand Place, el diminuto "niño meón", el palacio, la catedral... Hemos paseado por los jardines, callecitas, calles con tiendas de lujo... Empezando lo que sería ya tradición, entramos y nos pasamos un buen rato en varias tiendas de chocolates, merendamos un gofre, en la zona de la ópera... Y nos damos cuenta de que en cuanto te sales del centro centro, no hay NADIE por la calle! Callejeando nos disponemos a encontrar un sitio para probar la cerveza belga, cuando nos encontramos con unos españoles que nos invitan a la primera (y a la segunda, y a la tercera...). Nos hicimos las niñas buenas e invitamos también a un par, quedando divinamente como colegas (y no como gorronas). Fuimos con ellos a un par de bares y nos llevaron a la zona del Delirium (con la niña meona), donde te puedes encontrar a todo tipo de gente. Al final volvimos a las 2 y pico, y atacamos el fuet que llevábamos de España, sin respirar, saciando el ansiaviva que nos acompañaría todo el viaje, mientras I dormía cual ceporro. Hay que hacer una mención especial a Alí, Germán, Daniel y Oscar, que hicieron que empezáramos con muchas ganas el viaje, y pasamos una noche buenísima con ellos. Gastos pre-viaje: 432€ Vuelo ida Madrid-Bruselas con Brussels Airlines: 87,70€ Vuelo vuelta Berlín-Madrid + maleta facturada Easyjet: 75€ Billete de Interrail 10 días en 22: 269€ Gastos diarios: 31,85€ Tren Aeropuerto-Bruselas central: 8,50€ Albergue: 17,35€ Gofre con chocolate: 2€ Cerveza: 4€
  10. Bueno, en este foro encontramos bastante información útil para hacer nuestro viaje, así que voy a aportar mi pequeño granito de arena intentando hacer un diario del gran viaje que hice este verano con tres amigas. Nuestro recorrido fue un poco raro, al revés del que suele hacer la gente por los vuelos que encontramos bien de precio y porque una de las integrantes del grupo puso como imprescindible Venecia, lo que nos desviaba bastante... Además miramos las conexiones nocturnas que había y eran bastante buenas (no contábamos con ciertos imprevistos...) El recorrido final fue el siguiente: Bruselas - Brujas - Ámsterdam - Múnich - Venecia - Liubliana - Budapest - Bratislava - Viena - Cracovia - Varsovia - Praga - Berlín Como podéis ver dimos bastante vuelta, podríamos haberlo organizado distinto, pero no nos arrepentimos de todo lo que hicimos. Espero que os guste
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