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Gracias Pandus :)

 

Día 17: Geirangerfjord y Trollstigen

 

Amanece chispeando, pero la lluvia no llegó a ser un problema en ningún momento del día. Después del opíparo desayuno, cargamos con nuestros bártulos a la estación de autobuses. Allí vimos por primera vez a una pareja de japoneses que harían el mismo recorrido que nosotros.

 

9:15 - 10:10, Autobús Stryn - Hellesylt

 

La primera parada fue Hellesylt, un pequeño pueblo sin mucho atractivo más que coger un ferry (que tiene descuento con el billete de InterRail) por el Geirangerfjord, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y para mí el fiordo más bonito del país.

 

Img_2077.jpgGeirangerfjord

 

En el ferry tuvimos un pequeño incidente con unos turistas que nos robaron nuestros sitios. Azalea se estaba peleando con ellos y yo acudí a meter baza, pegando con la mochila a cuantos encontré en mi camino, que resultaron ser casualmente un grupo de españoles.

 

11:00 - 12:05, Ferry Hellesylt - Geiranger

 

Geiranger, por el contrario, es un sitio interesante. En la oficina de información turística nos vendieron un mapa con bastantes rutas cercanas de senderismo. Nuestra intención era subir al famoso mirador Flydalsjuvet (el púlpito), que no está señalizado en absoluto. Preguntamos si había autobuses, y nos dijeron que sólo había uno y que estaba lleno. Tuvimos que subir a pie (una hora de paseo) mientras veíamos pasar un montón de autobuses parcial o totalmente vacíos. Menos mal que, una vez más, había frambuesas en el camino e incluso un arbusto de fresas silvestres, minúsculas aunque exquisitas.

 

Una vez que llegamos a la altura de un hotel, vimos un mirador muy chulo, si bien Azalea se quejaba de que al ser un día nublado las fotos salieron un poco regulares. Pensamos que habíamos llegado a nuestro destino, porque aquello no parecía tan abrupto como para que pudiera haber un púlpito, y que debía estar en otro sitio. Una pareja de españoles nos preguntaron por el púlpito, que, según su información, debía estar a una hora más de camino. Entre unas cosas y otras, desistimos de nuestro empeño de buscarlo y nos lo perdimos. Bajamos dando un pequeño rodeo por una granja muy chula (ruta recomendada en la oficina) y volvimos a la oficina de turismo para saciar nuestra curiosidad. Llevamos al señor de allí tanto una postal del púlpito como el mapa y le dijimos que nos señalara dónde estaba. Y resultó que estaba justo al lado de dónde nos detuvimos, solamente un poquito más arriba del hotel. Un motivo para volver.

 

Img_2088.jpgVista desde el mirador

 

Llegamos con el tiempo justo de comernos unas hamburguesas con queso antes de que salieron nuestro autobús a Åndalsnes. Cuando llegó el autobús, nuestra conocida pareja de japonesas subieron como unos locos para coger los asientos 3 y 4, que son los mejores para hacer fotografías. El trayecto es bonito porque transcurre por "la carretera de las águilas", se mete en un ferry para cruzar el fiordo y después transcurre por "la carretera de los trolls" (Trollstigen), permitiendo bajar del autobús en todos estos lugares para hacer fotografías.

 

La carretera de las águilas comienza en Geiranger y cuando se llega arriba hay unas vistas increíbles del fiordo. Pedimos a nuestro amigo japonés que nos hiciera una foto y salió perfecta (recuerdo que Azalea, la dueña de la cámara, no consiguió hacer fotos buenas durante todo el día).

 

Cuando el autobús estaba esperando el ferry, vimos a una niña que se ganaba un dinero vendiendo frambuesas a los coches detenidos. Como decía Azalea, la niña inspiraba ternura. Golpeamos el cristal para llamar su atención, la niña miró y subió al autobús (no sé si lo hace rutinariamente o acudió a nuestra llamada). Allí hizo su agosto, porque prácticamente todos compramos frambuesas. Entre ellos, nuestros amigos japoneses, que no sabían que habíamos comprado y que nos ofrecieron.

 

La Trollstigen es una carretera llena de curvas realmente espectacular e indescriptible con palabras. Nuestro amigo japonés se pasó el viaje cambiando de un lado del autobús a otro para hacer las mejores fotografías, y todo el mundo se reía de él.

 

P8178680.jpgTrollstigen

 

16:20 - 19:20, Autobús Geiranger - Åndalsnes

 

P8178679.jpg

Cascada en la Trollstigen

 

El autobús tiene una parada junto al albergue de Åndalsnes, que está algo alejado del centro. Allí nos despedimos de los japoneses, que continuaban el viaje hasta Oslo. Después de cenar, pusimos una lavadora y una secadora (ambas son de pago). La ropa no salió seca, y volvimos a poner una segunda secadora. Como tampoco salió seca, decidimos tender la ropa y que se secara con el fresquito de la noche. Esta vez nos separaron y dormimos en dormitorios diferentes (el masculino y el femenino).

 

HI Åndalsnes Vandrerhjem (****). Desayuno buffet incluido. Los dormitorios están separados por sexos. Tienen wifi gratis. Es el albergue más caro del viaje, aunque era algo más limpio y elegante, con un bonito salón con libros, TV, juegos... No se permite el uso de sacos de dormir. Lo peor fue que nos cobraron algo más de lo previsto sin que sepamos por qué (la factura era ininteligible), no ya por el dinero (20 NOK) sino por la arbitrariedad.

 

Gastos

  • Salchichas y ½ refresco: 12,5 NOK
  • Bus Stryn - Hellesylt: 79 NOK
  • Ferry Hellesylt - Geiranger: 67 NOK
  • Mapa de Geiranger: 10 NOK
  • Almuerzo: 68 NOK
  • Bus Geiranger - Åndalsnes: 235 NOK
  • Frambuesas: 15 NOK
  • Albergue Åndalsnes (2 noches): 480,5 NOK
  • Lavadora y secadora: 25 NOK

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Día 18: Ålesund

 

El plan del día es hacer una excursión a Ålesund. Aprovechando que los horarios del transporte público son lamentables (primer autobús a las 5 y pico de la mañana, segundo a las 14), nos lo tomamos con calma: dormimos hasta más tarde de lo normal, desayunamos con calma, aprovechamos para conectarnos a Internet... También ponemos otra secadora (esta vez a escondidas y sin pagar) en vista de que la ropa no se secó en toda la noche. Después damos una vuelta por Åndalsnes viendo lo poco que hay que ver y cogemos el autobús a Ålesund, que tenía descuento con el billete de InterRail.

 

14:00 - 16:10, Autobús Åndalsnes - Ålesund

 

Ålesund es una ciudad muy diferente a las demás ciudades noruegas, ya que se incendió en 1904 y decidieron reconstruirla en estilo modernista. No está mal la ciudad, pero para mí es prescindible y la hubiera cambiado, por ejemplo, por una visita al Preikestolen.

 

P8188801.jpgPuerto de Ålesund

 

Qué ver en Ålesund. El puerto, la arquitectura modernista de sus calles (algunas de las más bonitas son Apotekergata o Kirkegata) y la subida a la montaña Aksla (418 escalones) para disfrutar de una buena vista de la ciudad.

 

P8188805.jpgEjemplo de arquitectura modernista

 

Hay un tren turístico para visitar la ciudad. Azalea se encaprichó con él y terminamos subiendo. El paseo no es demasiado bonito, y la música de fondo es bastante lamentable, aunque es bastante pegadiza y luego no se puede despegar de la mente. La única parte positiva es que se ahorra subir a pie a la montaña Aksla; pero cuando llegamos allí el sol estaba en mala posición y todas las fotos salieron a contraluz. En resumen, no puedo recomendar el tren turístico.

 

Img_2138.jpgVista desde la montaña Aksla

 

Terminamos de visitar la ciudad y esperamos en la estación el autobús de vuelta. El servicio era de pago: 10 NOK por persona. Fui a pedir cambio a la tienda que había al lado y me dijeron que como todo el mundo les pedía cambio, no tenían monedas de 10, pero que ellos nos abrían la puerta con la llave. Mientras entraba Azalea, el empleado me preguntó por toda mi vida, algunas algo indiscretas como mi edad o cuántos años había estudiado en la universidad. Me rayó tanto que decidí entrar al servicio yo también, y me preguntó si quería ir al de chicas o al de chicos. Ante mi cara de póker, añadió que las chicas tienen jabón, así que terminó abriéndome la puerta de ellas sin esperar mi respuesta.

 

P8188752.jpgVista desde la montaña Aksla

 

En el autobús de vuelta no nos hicieron descuento con el billete de InterRail porque decían que solamente se hace en los autobuses que están sincronizados con los trenes. Al menos a Azalea sí le hicieron un descuento del 50% como estudiante (presentando la tarjeta joven de la IYTC). Pedí al conductor que parara en el albergue de Åndalsnes y me dijo que eso tenía que decirlo 20 minutos antes de llegar. Me quedé un poco estupefacto hasta que constaté que durante el trayecto hubo un cambio de conductor.

 

21:00 - 23:20, Autobús Ålesund - Åndalsnes

 

Gastos

  • Internet (15 minutos): 7,5 NOK
  • Pan: 13,5 NOK
  • Compra supermercado: 51 NOK
  • Bus Åndalsnes - Ålesund: 108 NOK
  • Tren turístico: 130 NOK
  • WC: 10 NOK
  • Bus Ålesund - Åndalsnes: 255 NOK

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Hola Madi!!

 

Es lo que hize yo, en lugar de ir a Alesund, de Oslo me fui a Stavanger y el Preikestolen.

Después de visitar los fiordos (más o menos tu misma ruta), al llegar a Andalsnes, cogí el tren hasta Trondheim (pasando por Dombas) y de ahí hasta Bodo.

 

Bueno, me encanta tu diario!

Me recuerda a mi fantástico viaje por Noruega!

 

Te sigo!

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madi, yo también te sigo. Menudos paisajes, si no fuera por los inconvenientes que tiene, me iría ahora mismo :rolleyes:

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Día 19: Trondheim

 

El día comienza con un viaje por el tren de Rauma, que une Åndalsnes y Dombås. Es un viaje muy muy bonito. Reparten folletos con información de los puntos más bonitos del recorrido y en verano se reduce la velocidad de circulación para disfrutar más del paisaje.

 

9:13 - 10:55, Tren Åndalsnes - Dombås

 

P8198894.jpgPaisaje desde el Raumasbana

 

La estación de Dombås (pronuncíese algo aproximado a Dumbos) es el culo del mundo y allí nos tocó esperar el tren a Trondheim, que llegó con 45 minutos de retraso.

 

12:10 - 14:45, Tren Dombås - Trondheim

 

Una vez en Trondheim y después de dos horas y media en el tren Azalea decidió que quería ir al baño, que era de pago y hubo que ir a cambiar monedas porque, como siempre sucede en estos casos, no teníamos una moneda de 10 NOK.

 

IMG_2199.JPG Catedral de Trondheim

 

Dejamos las mochilas en las taquillas de la estación antes de recorrer la ciudad. Utilizamos una taquilla grande donde cabían nuestras dos mochilas, y nos dieron un papel con un código de acceso necesario para abrirla. A nuestro lado había una matrimonio de italianos, siendo el marido un personaje realmente cómico, con problemas para entender el funcionamiento de las taquillas. Azalea les ayudó a abrirla, pero eligieron una en la que no cabían sus mochilas. La solución fue intercambiarla con la nuestra, si bien eso implicaba tener una mochila encima de la otra (y mi mochila tenía un agujero que se iba agrandando peligrosamente con el paso de los días) y que los italianos conocieran el código de acceso de nuestra taquilla. A Azalea eso no le gustó nada, yo le tranquilicé diciendo que ese hombre que no sabía ni abrir una taquilla no estaba como para planear un robo, aunque bien pensado hubiera sido una obra maestra digna de los mejores profesionales del mundo del Hampa.

 

IMG_2208.JPG Catedral de Trondheim

 

Qué ver en Trondheim. La catedral (Nidaros domkirke, la mejor del país aunque cierra a las 16 h), el palacio del arzobispo, la plaza Torget (con un mercado de frutas y verduras), el ascensor para bicicletas único en el mundo (actualmente no está funcionando), el puente Gamle Bybro y las casitas de colores sobre el río, la Hospitalkirke...

 

IMG_2229.JPGCasitas de colores sobre el río

 

Me avergüenzo de decirlo, pero cenamos en el Burger King a petición de Azalea. Para colmo de males estaban cerrando y tuvimos que llevarnos la comida fuera y comer en un banco, y el empleado de aspecto oriental (aka "el chino") que nos atendió miró tantas veces y con tanta atención la tarjeta de crédito de Azalea que estuvimos pensando si no memorizaría los datos para hacer alguna felonía.

 

Poco después, nos montamos en el tren nocturno que nos llevaría a Bodø. Nos dieron un kit con manta de viaje, almohadilla inflable, antifaz y tapones para los oídos, pero nuestros asientos fueron de los peores del vagón, porque estaban pegando a la pared y no se podían reclinar completamente. No sé si en este hay tren hay literas porque no nos ofrecieron cuando fuimos a hacer la reserva; simplemente nos dijeron que ésta era la única solución que había entonces.

 

23:35 - 9:13, Tren Trondheim - Bodø

 

Gastos

 

  • Taquilla Trondheim: 30 NOK
  • Chocolatina: 12,5 NOK
  • Cena: 94 NOK
  • Compra supermercado: 37,5 NOK

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Día 20: Å i Lofoten

 

Es sorprendente lo temprano que amanece por esas latitudes, como pudimos comprobarnos al despertamos en el tren por primera vez. La estación de esta ciudad situada en el Círculo Polar Ártico está cerca del puerto, y los horarios de los ferries a las islas Lofoten (concretamente a Moskenes) están sincronizados. Desayunamos mientras esperábamos el ferry, con un fresquito exagerado y al lado de nuestros amigos italianos, que nos estuvieron contando la vida y milagros de sus hijas: que sí estudiaba español en Valencia, que si la otra había quedado en Madrid para ver a Bon Jovi con los amigos de toda Europa que conoció en Irlanda...

 

10:15 - 13:30, Ferry Bodø - Moskenes

 

El viaje en ferry se nos hizo un poco largo. Se nos ocurrió salir a cubierta a hacer unas fotos y relajarnos en unas tumbonas bajo la brisa marítima, pero la temperatura nos hizo desistir. Una vez en Moskenes, fuimos al punto de información turística a pedir los horarios de los autobuses de la isla, que por cierto no son tan poco frecuentes como dicen (no menos que en el resto del país) y nos salieron bien de precio porque nos hicieron descuento con el billete de InterRail. Nuestro destino era Å, lugar que habíamos elegido como la base del campamento y desde el cual exploraríamos (parcialmente) el archipiélago.

 

14:00 - 14:10, Autobús Moskenes - Å

 

En las guías de viaje es habitual leer que Å tiene la particularidad de ser la primera población de Noruega por orden alfabético. En primer lugar, hay varias poblaciones en Noruega que comparten ese nombre, y en segundo lugar, la letra Å se sitúa después de la Z en el alfabeto Noruego.

 

La fórmula que elegimos para dormir en Å fue mixta: una noche en albergue y otra en una rorbu (tradicionales casitas de madera utilizadas por los pescadores, usualmente de color rojo). La segunda noche no había plazas en el albergue, así que decidimos vivir la experiencia de la rorbu, pero pasando la primera en el albergue para no gastarnos demasiado dinero.

 

Img_2276.jpgTípicas rorbu en Å

 

La recepción del albergue la encontramos fácilmente porque está en el centro del pueblo. Lo realmente complicado fue encontrar las habitaciones, que están ¡en la segunda planta del Museo del Pescado! De hecho, después de un rato de búsqueda y de intentar preguntar al único caso documentado de noruego que no habla inglés, hubo que volver a la recepción a pedir ayuda. El recibimiento del albergue no fue muy bueno, porque no funcionaba la luz y tuve que usar el móvil como linterna. Por cierto, la puerta exterior estaba cerrada con llave, así que yo la volví a cerrar al salir (este dato aparentemente absurdo tendrá su importancia más adelante).

 

HI Å Vandrerhjem (***). Albergue muy básico, pero es lo más económico de la isla. Ofrece dormir, asearse y cocinar, y nada más. La cocina es tan pequeña que está pensada para que coma en los dormitorios. Los dormitorios no están separados por sexos. La puerta exterior no se cierra, y cuando alguien deja el albergue, deja la llave dentro de la habitación (sin cerrar), así que la seguridad es inexistente, aunque en un pueblo tan tranquilo no parece un problema.

 

A continuación notificamos en recepción que la luz no funcionaba y fuimos a hacer la compra en la única tienda del pueblo: una ancianita adorable (hasta que le pides una bolsa para meter la compra) que hace punto mientras espera la llegada de los clientes. En su negocio vimos un curioso cartel: "de acuerdo con la ley noruega, está prohibido vender alcohol los domingos". Es el único lugar del país donde nos dieron en el cambio monedas de 0.50 coronas en lugar de redondear.

 

Img_2284.jpgVista de Å

 

Volví al albergue a dejar la compra y me encontré al encargado del museo que estaba arreglando el tema de la luz. Cuando me vio abrir la puerta exterior con llave, me dijo que no cerrara la puerta con llave, porque la gente tenía que entrar a sus habitaciones. Yo le expliqué que me la había encontrado cerrada y que por eso la cerré. Él me dijo que bien, pero que no cerrara la puerta con llave, y yo dije que de acuerdo. Él me volvió a decir que no cerrara la puerta con llave y, como habíamos entrado en un bucle, me largué de allí.

 

Img_2295.jpgTípicas rorbu en Å

 

Å es un bonito pueblecito, plagado de las típicas rorbu, y salteado por algunos secaderos de bacalao. Estuvimos dando un paseo por el pueblo, saliendo a la carretera para hacer una foto panorámica, hasta que empezó a llover a media tarde y volvimos al albergue a ducharnos, descansar y cenar.

 

Img_2293.jpg

Secadero de bacalao

 

Nuestras compañeras de habitación, dos francesas bastante saborías se prepararon una mermelada con los arándanos que recolectaron durante un paseo por el campo y sentí mucha envidia.

 

Gastos

  • Ferry Bodø - Moskenes: 158 NOK
  • Bus Moskenes - Å: 15 NOK
  • Albergue Å: 153 NOK
  • Compra tienda: 90 NOK

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Día 21: Ramberg, Reine y Å

 

Nuestra idea era hacer el check-out en el albergue, hacer el check-in en la rorbu, dejar la mochila, e irnos a recorrer las Lofoten. Ninguna de las dos cosas fue trivial. La recepción del albergue estaba cerrada, así que llamamos por teléfono. Por la voz, yo diría que nos respondió el encargado del museo, y nos dijo que dejáramos sencillamente la llave en la habitación. Esta fue por cierto la cuarta llamada telefónica internacional que tuvimos que hacer (no reflejado en los gastos porque pagó Azalea).

 

Como era bastante temprano, la rorbu todavía no estaba disponible; pero la propietaria, majísima ella, nos invitó a pasar a dejar el equipaje en su casa y a desayunar en su cocina. "Yo no os miraré, me quedaré en el salón haciendo punto" - nos dijo. Cuando hubimos terminado nos preguntó si no nos importaría cambiar la cabaña con una "gente muy sucia" (mientras hacia gesto de melenudos) que estaba allí. Querían quedarse otra noche más, y nos ofreció quedarnos en otro sitio, pero dijimos que no por tener verdadero interés en la rorbu.

 

Lo primero que hicimos fue ir a ver la playa de Ramberg que, la verdad, nos decepcionó. Debimos pillarla después de alguna tormenta porque la arena estaba muy sucia, llena de algas, y el agua no tenía un color bonito.

 

Img_2309.jpgPlaya de Ramberg

 

Sin embargo, me sirvió para cumplir mi objetivo de bañarme en el Círculo Polar Ártico. El agua estaba lo suficientemente fría como para causar dolor, pero era un reto personal.

 

Img_2301.jpgBaño en el Círculo Polar Ártico

 

9:00 - 9:55, Autobús Å - Ramberg

 

A continuación fuimos a Reine, considerado como el pueblo más bonito de Noruega. La verdad es que es bonito porque está situado a orillas de un fiordo, el Reinefjord, en un entorno natural estupendo.

 

11:20 - 12:00, Autobús Ramberg - Reine

 

Img_2321.jpgReine

 

Mientras dábamos un paseo por las orillas del fiordo, vimos en las rocas del agua algo que llamó nuestra atención y decidimos acercarnos a ver lo que era. Parecían ser cangrejitos blancos, pero eran unas pequeñas caracolas. La cuestión es que mientras me acercaba a ellas, resbalé y mis pies terminaron dentro del fiordo. A lo largo de todo el viaje teníamos una broma privada que consistía en que yo amenazaba con tirarme al fiordo si no se hacía lo que yo quería, así que fue bastante gracioso para Azalea ver cómo cumplí mis amenazas.

 

Después de ver el pueblo, hicimos un pequeño viaje circular en barco por el fiordo. Fue muy curioso ver cómo el piloto del barco es el encargado de llevar al correo a los habitantes de aquellos estratégicos lugares. El barquito es muy pequeño y va muy rápido; hace demasiado frío y uno termina chorreando por el agua que salpica agua y cae hacia el interior. Es tan pequeño que en una de las paradas dejó un montón de gente fuera, y no tengo ni idea de cómo saldrían de aquel lugar abandonado, porque que yo sepa no había más viajes durante el día.

 

Img_2322.jpgReine

 

15:00 - 16:00, Barco Reinefjord

 

Posteriormente, decidimos que era hora de volver a Å y hacer alguna excursión. Intentamos bajarnos en la parada anterior a la estación de autobuses de Å, que era más cercana a nuestro alojamiento, pero nos pasamos de listos y nos bajamos en el pueblo anterior (Tind), debiendo continuar nuestro viaje a pie. Para más inri, durante la marcha nos cruzamos al conductor de autobús que volvía en sentido contrario y que nos miró de un modo un poco raro.

 

17:05 - 17:25, Autobús Reine - Å

 

Recogimos las mochilas, las dejamos en la rorbu, hicimos una ronda de reconocimiento y nos fuimos de excursión con la finalidad de coger arándanos como las francesas. Dimos un paseo junto al lago de Å y, después de mucho mirar porque no conocíamos el aspecto de la planta, encontramos arándanos. Creo que también había arándonos rojos y grosellas negras, pero no las cogimos. La mala noticia es que no encontramos frambuesas. También vimos a unas chicas que estaban acampando allí, una de las cuales se estaba bañando desnuda en el lago.

 

Å-Vagen Rorbuer (*****). Es uno de las diversas empresas que se dedican a alquilar rorbus en Å. Los encargados son muy atentos tanto antes de la llegada (al correo electrónico) como durante la estancia. Si pueden, se ofrecen a llevarte en coche al puerto de Moskenes. Dicen que a veces invitan a gofres caseros (a nosotros no). La rorbu goza de varias comodidades, pero no hay ropa de cama (se alquila a parte). Es una experiencia que recomiendo totalmente. El precio depende de la cabaña: la nuestra era de 4 persona y costaba 1000 NOK por noche; como éramos solamente 2 personas nos lo dejaron en 800 NOK. No aceptan tarjeta de crédito.

 

Cajeros en las Lofoten. Las Lofoten son un lugar con pocos habitantes donde es difícil encontrar cualquier cosa. En particular, no existen cajeros automáticos en Å, lo que puede ser un problema porque algunos alojamientos no admiten tarjeta. Sí existen cajeros por ejemplo en Ramberg y Reine.

 

Gastos

  • Rorbu Å: 800 NOK (invito yo y pago el 100% del importe)
  • Bus Å - Ramberg: 37 NOK
  • Bus Ramberg - Reine: 29 NOK
  • Barco Reinefjord: 120 NOK
  • 1/2 refresco: 13,5 NOK
  • Café: 20 NOK
  • Bus Reine - Å: 19 NOK

Editado por madi

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Día 22: Bodø

 

Para desayunar preparamos una mermelada de arándanos, aunque no teníamos mucho azúcar para espesarla y más bien nos salió un jarabe. Dimos una pequeña vuelta por el pueblo y cogimos el autobús a Moskenes, para allí tomar el ferry a Bodø.

 

13:15 - 13:25, Autobús Å - Moskenes

14:00 - 17:15, Ferry Moskenes - Bodø

 

El trayecto en ferry se nos hizo larguísimo porque había unos niños muy cansinos jugando en los asientos que estaban detrás de los nuestros y no nos pusieron fácil el dormir. Cuando llegamos a Bodø estaba lloviendo bastante, y el agua no nos abandonó en todo el día.

 

IMG_2366.JPGNuestras pintas con los impermeables y las mochilas

 

Lo primero fue dejar las mochilas en las taquillas. Esto no fue nada sencillo porque no teníamos monedas, y la estación es muy pequeña y, a falta de tiendas, lo único que hay es la billetería, que además los cierra los domingos; así que tuve que buscar un restaurante en la ciudad donde cambiar un billete.

 

El siguiente punto de la orden del día era ir a la oficina de turismo, para preguntar dónde había un supermercado que abriera un domingo, porque Azalea quería comprar algunos productos noruegos. Descubrimos que allí también había taquillas, ya que está en la estación de autobuses, lo que nos hubiera simplificado las cosas bastante.

 

IMG_2367.JPGArquitectura peculiar de Bodø

 

A continuación fuimos al supermercado (Bunnpris), que estaba aproximadamente a media hora. Por el camino comprobamos que Bodø no tiene absolutamente nada que ver. Creo que su catedral es la más fea que he visto nunca. En el supermercado compramos kaviar noruego (nada que ver con lo que conocemos en España) y algo para el desayuno. Lamentablemente, los domingos solamente abren una pequeña parte del supermercado y no pudimos comprar embutidos de reno y alce como nos hubiera gustado.

 

IMG_2368.JPGCatedral de Bodø

 

Cenamos en una de las cadenas de pizzerías más famosas de Noruega, Peppes pizza, donde por cierto tiene una pizza llamada "Viva España" con chorizo español y queso manchego. Al ir a pagar con la tarjeta, la camarera me dijo el precio y me dijo que escribiera lo que quería pagar. Ganas me dieron de escribir 0; después entendí que esa estrategia era por si quería dejar propina.

 

Finalmente, recogimos las mochilas de la taquilla y fuimos andando hasta el aeropuerto de Bodø. Está dentro de la ciudad, así que es algo factible, son otros 30 minutos de paseo. Allí nos dispusimos a pasar la noche, ya que nuestro vuelo salía bastante temprano. Encontramos unos asientos en un restaurante de la primera planta comodísimos, los típicos sillones pegados a la pared. Instalamos el campamento, empezamos a dormir... y un vigilante de seguridad vino a expulsarnos diciendo que solamente se podía dormir en la planta baja. Un poco más tarde vino a pedirnos nuestros nombres y país "por si había alguna emergencia".

 

Gastos

  • Bus Å - Moskenes: 15 NOK
  • Ferry Moskenes - Bodø: 158 NOK
  • Taquilla Bodø: 20 NOK
  • Compra super: 21,65 NOK
  • Cena: 138 NOK

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Día 23: El regreso

 

Mal que bien pudimos dormir algunas horas. Para espabilarnos y gastar las coronas sobrantes, nada como un chocolate calentito de máquina. En la máquina de al lado había ¡¡botecitos de pasta con salsa carbonara!!. Hicimos el check-in para nuestros vuelos con Norwegian (hay que ir primero a las máquinas automáticas y luego al mostrador de facturación) y fuimos durmiendo hasta Oslo. Allí cambiamos de avión y continuamos nuestro sueñecito hasta Barcelona.

 

06:50 - 08:20, Vuelo Bodø - Oslo Gardermoen

09:45 - 13:05, Vuelo Oslo Gardermoen - Barcelona

 

Como llegamos a la una y no salíamos hasta las 8 de la tarde, la idea era dejar mi equipaje en la consigna del aeropuerto de Barcelona, ir a la estación de Sants a dejar el equipaje de Azalea, irnos al centro a comer y echar la tarde allí. Sin embargo, el vuelo llegó a la terminal 2 y el aeropuerto de Barcelona solamente tiene consigna en la terminal 1 (la nueva, que está en la quinta puñeta). Bienvenidos a España, pensé.

 

Cogimos el autobús que circula entre terminales y fuimos a la dichosa consigna. Junto a cartel de "objetos perdidos" había 3 señoras en agradable tertulia que paradójicamente lo único que hacían era perder el tiempo. En la consigna propiamente dicha no había nadie, y teníamos que esperar a que viniera el empleado de seguridad porque hay que pasar por el escáner todo lo que se introduce en consigna. Cuando el señorito se dignó a venir, comenzamos la conversación en español, pero después de repente cambió al catalán para joder. Como vio que me enteré de lo que dijo, continuó en español. Una vez dentro, las taquillas, que son totalmente nuevas, no funcionaban adecuadamente, pero el único que me le dijo y me explicó cómo solucionarlo fue un extranjero que acababa de padecer el mismo problema. En fin, con cuatro millones de parados deseando trabajar, no me explico que esos cuatro impresentables no hayan sido reemplazados todavía.

 

Entre pitos y flautas perdimos un montón de tiempo y decidimos ir directamente a comer a un restaurante chulo que conocemos de cocina catalana; después tomamos un zumo/té, y cuando nos dimos cuenta era la hora de irnos: yo al aeropuerto y Azalea a la estación de tren. En mi caso iba bastante justo de tiempo y tuve que ir corriendo por la terminal. Como suele suceder en estos casos, después de pasar el control de seguridad sudando como un pollo, el vuelo tenía un retraso de una hora.

 

20:00 - 21:25, Vuelo Barcelona - Granada

 

Una vez en Granada, cogí el autobús desde el aeropuerto a la ciudad y cené con mi familia, muerto de calor por la diferencia de 20 grados con respecto a Noruega.

 

Autobús Aeropuerto de Granada - Granada

 

Gastos

 

  • 1/2 chocolate: 5 NOK
  • Metro Barcelona (2 viajes): 1,59 EUR
  • Almuerzo: 15,605 EUR
  • Zumo: 2,45 EUR
  • Revista (guía As): 4 EUR
  • Bus aeropuerto de Granada: 3 EUR

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