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claro te doy la razon pero me refiero a salir doden haya mas fiestaaa yo en el interrail salide fiesta en cada pais menos eslovaquia eso si pasa factura la fiesta los pies exos peazos ya la semana ke viene escribire el diarioy vais a flipar pondre fotos y videos una lokura despues de salir de auswitch nos fuimos de fiesta y por la mañana un tren a varsovia en berlin tuvimos quee star 2 dia sin salir visitando cosas pero cogiendo fuerzas acostandonos pronto ya la ultima noche si salimos pero en conclusion cracovia me enamoro

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Muy buenos dias, tardes, noches o madrugadas. De parte del Vagabundo's Team, tengo el gusto de presentar el comienzo del diario del Vagabundo's Tour 09. Para este año está pensado un cambio de estilo y formato del diario, que puede que continue hasta el final, o tal vez no. En cualquier caso, aqui lo dejo, en manos de la exigente y voraz crítica del foro, para intentar entretener y, quizas, enseñar algo en forma de ejemplo inverso. Un saludo a todos, y muchas gracias a los posibles lectores. Espero con ganas críticas, comentarios y posibles preguntas que con mucho gusto responderemos.

 

 

 

 

Vagabundo's Tour 09 - El Relato

 

 

 

 

PREFACIO

 

En el principio, Dios creo los cielos y la tierra. La tierra era algo vacío, las tinieblas cubrían el abismo... Él dijo "hagase la luz", y la luz se hizo, y Él vió que esto era bueno. Él separó la luz de las tinieblas, la tarde y la mañana, el agua y el firmamento, y vió que esto era bueno... Hizo los árboles y los vegetales, los astros y las estrellas, y vió que esto era bueno... Dios poblo los mares de criaturas, los cielos de aves, la tierra de hombres, y vio que esto era bueno...

 

Él junto cuatro gallegos en un mismo lugar, y no tardo en arrepentirse...

 

 

 

 

La escena remite a un día cualquiera de verano, en un aeropuerto de agitado tránsito. Los pasajeros van y vienen, agitadamente algunos, como ausentes otros. La potente luz del mediterráneo atraviesa las cristaleras, aprovechando antes de que las nubes que vienen del este encapoten el cielo.

En un rincón poco transitado, tras las oficinas de alquiler de coches, cuatro jóvenes sentados en el suelo discuten junto a una voluminosa montaña de mochilas, sacos de dormir y tiendas de campaña, mientras arrojan cartas y miran de reojo a un curioso personaje que gesticula junto a otras personas a no mucha distancia de allí.

 

Vestido con alguna clase de tutu morado varias tallas menor a la suya por encima de su ropa normal, con una especie de báculo en una mano y una llamativa peluca rosa chicle, parece ser el blanco de las mas apasionadas y despectivas críticas de esos mismos cuatro chicos.

 

Súbitamente se ponen en pie, airados, recogen sus abundantes pertenencias y se dirigen al túnel que lleva a la estación de tren de cercanías, con la intención de tomar el mismo tren en el que hace apenas hora y media se encontraban, pero esta vez, en sentido inverso.

 

¿Qué es exactamente lo que acabamos de presenciar? ¿Acaso estos cuatro jóvenes han ido hasta el aeropuerto, equipados con todo lo que pueden cargar, solamente para llegar y marcharse? Quizás, si hubiésemos escuchado lo que decían, hubiésemos comprendido mejor la situación. Pero antes de ello, sería conveniente ponernos en antecedentes y conocer los hechos que han llevado hasta este momento.

No es una historia larga, apenas un par de días, pero seguramente sea de ayuda para comprender cuales son las intenciones de este curioso grupo, esos cuatro chicos que, en los dos años previos, han hecho todo lo posible por ganarse el nombre que ostentan con orgullo.

Pues son justo ellos los protagonistas de este relato. Ellos son los Vagabundos.

 

Algunos días atrás...

 

Por la estación central de Sants, en el centro de Barcelona, camina agitado uno de nuestros protagonistas. Sujeta el móvil, esperando una llamada que podría llegar en cualquier momento, mientras camina veloz entre las multitudes.

Su cara refleja cierto estrés, piensa en muchas cosas a la vez en este momento. Sacude la cabeza, intentando centrarse. Antes de todos los demás problemas, debe encontrar a los amigos que ha ido a buscar.

 

En la segunda vuelta alrededor de las mismas columnas, comprueba que no será necesaria esa llamada. Al fondo, distingue ya la forma de los tres compañeros que hace una hora han aterrizado en el aeropuerto de El Prat. Imposibles de confundir, con sus grandes mochilas, caminan despreocupados, hasta que divisan al cuarto miembro.

 

El más alto de todos, con un considerable margen de ventaja además, es Pablo, con su larga melena negra recogida en una coleta. A su izquierda está Alejandro, Garrido para los amigos, que resultaría casi amenazador con su corpulencia y sus gafas oscuras si no fuese por la extraña manía que tiene de mordisquear distraídamente su gorra cuando se encuentra en un entorno que no controla.

 

Rafael completa el grupo, puede que el más normal de los tres en apariencia, aunque la intuición hace sospechar. Una persona normal no se encontraría en compañía de esos otros individuos.

 

Camina a la derecha del grupo, dirigiendo los pasos, pues ha divisado su objetivo. En seguida se juntan y se cruzan efusivos saludos, sonríen, están llenos de energía. Besitos, abrazos. El curso ha acabado, han pasado las revisiones, y sea mejor o peor, todo queda atrás y toca reunirse para un nuevo viaje.

 

De camino al metro charlan animados, haciendo planes para los días siguientes. En ese momento. una voz se levanta sobre las demás.

-Hey
Frinkin
, ¿Y qué cojones se supone que vamos a hacer estos días? ¿Tienes algo pensado?

El comentario no puede ser sino de Garrido, la única persona en el mundo, que sigue empeñada en ponerle motes absurdos a Mario, que no por falta de empeño no acaban de cuajar.

 

La pregunta es buena, porque este año tienen dos días antes de empezar el viaje, dos días reunidos en Barcelona para ultimar preparativos, buscar los últimos albergues, aprender nociones básicas de los diferentes idiomas a los que se enfrentarán… vamos, las cosas que ellos, gente con experiencia, saben que les harán falta durante el viaje.

 

No tardan mucho en llegar a su nuevo piso franco, que sirve a la vez de punto de reunión, y pronto de centro de distribución de la red de magdalenas rellenas de droga que planean establecer a nivel nacional, y en dos minutos demuestran que no han perdido facultades y convierten el piso en algo parecido a la guarida de la bestia, caos total al más puro estilo Zerg.

 

En cuanto se acomodan un poco, no tardan nada en darse cuenta de que todas esas bonitas palabras de organización del viaje y preparación ante adversidades son una chorrada. Son gente ruda, que no necesita prepararse nada, así que se ponen a perder el tiempo míseramente bebiendo cerveza y echando partiditas al magnífico Plants Vs. Zombies, conversando a gritos y viendo videos chorras de Youtube.

 

Por la noche, salen a dar una vuelta con unas amigas, beben más cerveza y escuchan a músicos aficionados berrear en un bar cutre del centro.

Demos un pequeño salto hacia adelante, estamos ya a solo unas horas del día D. La tónica general de estos días ha sido similar a lo relatado, y ahora se pagan las consecuencias.

Mientras unos intentan desesperadamente buscar algún albergue, movidos por un cierto miedo de última hora a la idea de dormir en la calle en algún remoto país del este, Mario recorre Barcelona bajo la lluvia para hacerse el ISIC a toda prisa, y ni siquiera ha empezado aun a preparar su mochila. Apenas faltan dos horas para subir al aeropuerto, y parece que todo está por hacer.

 

Contra todo pronóstico, sin embargo, consiguen llegar al aeropuerto a tiempo de coger su vuelo, pero solo para llevarse una amarga sorpresa.

El vuelo que buscan, el Myair dirección Venecia, no aparece en los carteles de la terminal B. Pero tampoco en la terminal C. De hecho, según informa la amable señorita de información, que no es demasiado amable ni parece tener mucha información, es vuelo ni siquiera existe.

 

Parece que este año los imprevistos empiezan antes de empezar. Los minutos corren, amenazadores sobre la supuesta hora de embarque, y buscan desesperados un lugar donde acceder a internet.

 

Lo consiguen, al final, en una tienda de regalos, comprueban que no tienen ningún correo de la compañía aérea, buscan una solución desesperadamente.

Finalmente, encuentran en la página de la compañía el vuelo a Venecia, que por lo visto ha sido cambiado sin ningún aviso a… las siete de la tarde. En un momento ha pasado de tener el tiempo justo para embarcar y la idea de darse un bañito vespertino en Venecia, a tener siete horas por delante y el día perdido.

 

Y ahí es cuando se sientan, sumamente mosqueados, detrás de las oficinas de alquiler de coches, y se ponen a jugar a las cartas mientras insultan a Myair y gruñen. En ese momento entra en escena el personaje del tutú y la peluca rosa que, en ese contexto, no puede ser otro que el presidente de Myair pasando revista a su equipo de payasos sin fronteras y es blanco de acidas criticas y descarnados insultos.

 

Decididos a no dejarse desanimar, se levantan y se van a la vecina ciudad del Prat a comer y tomarse algo. Con esto queda completo el cuadro anterior, que ya ha perdido su pequeño misterio.

 

Los Vagabundos, estafados con el precio del menú del día, pasan la tarde en la terraza del bar sin consumir, y vuelven puntuales para, ahora sí, coger el vuelo. O eso creen.

 

Encontrar la cola de facturación es fácil, pero enseguida está claro que algo no va bien. La cosa no avanza, y Garrido, inquieto, recorre la fila de un lado a otro intentando averiguar que sucede.

No tarda mucho en enterarse de cosas. Por lo visto, y aunque cueste creerlo, Myair no tiene dinero y en el aeropuerto de Barcelona han decidido no darle más crédito hoy para combustible. Ya han cancelado el vuelo anterior, y están intentando negociar con el crédito del día siguiente para poder volar este.

 

Mmm… falla algo… no está muy claro que quieran volar con una compañía que no tiene dinero para combustible… Pero bueno, ya sería mala suerte que pasase algo justo el primer día, de la forma más tonta, habiendo tantas prometedoras y morbosas maneras de morir en los próximos días, ¿verdad?

 

Por fin, sin saber muy bien como, les dan tarjetas de embarque y pasan a sala de espera, donde se cruzan con el señor Laporta y pasan a embarque, en un pequeño pero fogoso Bombardier CJR 9000 lleno de eslovenas de bastante buen ver.

Ya en Venecia, noche cerrada, y esperando impacientes una tiendas de campaña que no acaban de salir, juegan a la ruleta con las mochilas en las cintas de equipaje y hablan del día siguiente, animados.

 

Cuando tienen todos sus bultos, ignoran los autobuses y empiezan a caminar por la autopista en la oscuridad. Los muy ilusos creen que como ya estuvieron una vez en ese camping, lo encontrarán fácilmente. Craso error, y media hora después están pidiendo ayuda como corderitos en la recepción de un hotel de carretera.

Al final llegan al camping a las tantas, en el momento álgido de la fiesta de las togas que protagonizan un montón de ingleses borrachos, esa especie de carácter casi vírico que se a extendido por el mundo y que puede encontrarse en cualquier lugar, a cualquier hora, y siempre borracha y quemada por el sol.

 

Asignados a media parcela junto a los baños, despliegan sus tiendas de campaña, entre las que destaca una nueva tienda, mucho más grande y espaciosa que la Quechua, aunque de un sombrío y dudoso origen como es el Carrefour. Por lo pronto parece cómoda en espera de pruebas futuras.

Los cuatro amigos montan, una vez más, una precaria cena en la zona de las duchas, y como curioso homenaje a la de dos años atrás, esta consiste en latas de zamburiñas y barritas energéticas Sirius (la comida de los campeones).

 

Duchas, sobremesa, y a dormir todos, con la intención de empezar el día siguiente a lo bestia, sin los inconvenientes de hoy. Pronto empezará lo bueno.

 

saludo.jpg

Los Vagabundos. De izquierda a derecha, Rafael, Pablo, Mario, Alejandro. Un saludo a nuestros lectores.

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vaya tela con myair xD...iriais cagaos por si a mitad del viaje se acababa el combustible no? ¬¬

 

No esta mal el cambio de estilo a la hora de contarlo...plantearos luego editarlo y a vender libros xDD

 

enga animo!!!...y to dios a comentar ¬¬

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dios menudas compañías aereas q hay por ahí... jajaja

yo mañana vuelo con Ryanair, espero q no pase na! xD

 

espero encontrarme un buen tocho de capítulos a mi vuelta, q esto no es q prometa, es q es fija la risa!!!

 

salud!

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una duda-curiosidad-pregunta-gilipollez ¬¬, ...como os las apañais pa ir con las moxilas y las tiendas de campaña? xD, llevando la 2'' seconds en la mano to el rato? como ahora decis que teneis una mas grande ¬¬

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