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Xavi_bcn

Mi periplo Europeo: Amsterdam-París

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Viernes 31 de marzo de 2006

 

1.Inicio de la aventura europea

Llego a casa después de trabajar sobre las 14.00. Ese día me había pedido la tarde libre en el trabajo, puesto que mi vuelo salía sobre las 18:30 h. Me dirijo a la cocina, a comer algo, pero estoy nervioso. Tengo que preparar las últimas cosas en la maleta, y no quiero dejarme nada. Cuando ya iba a llamar un taxi, oigo que me dicen que mi padre me lleva al aeropuerto. Y bueno, ya descanso más en los preparativos.

 

Me dispongo a comer algo. En la mesa hay un plato de verdura y de segundo carne en salsa. También hay tortilla de patata. Pero no tengo demasiada hambre. No dejo de pensar en el avión, en la llegada a Amsterdam, en que voy a pasar 9 días viajando a la aventura en mi periplo europeo.

 

Cierro las maletas, las dejo junto a la puerta de casa. En el recibidor, esa imagen ya me es familiar de otros viajes en el pasado, pero esta vez es más tiempo, y la despedida cuesta más. Mi madre, el animal peludo que me mira sin saber exactamente qué está pasando y que se había acercado antes a mi habitación a olfatear todas esas bolsas extrañas que eran mis maletas. Él también se sentía extrañado.

 

Bajo a bajo y mi padre me espera en el coche. Cargo las maletas y nos dirigimos al aeropuerto. Encontramos algo de caravana en la ronda litoral, por la zona del Fórum. Y empezamos a mirar el reloj. Son las 16:00. Avanzamos lentamente. 16.15 Seguimos parados. 16.30. A la altura del puerto se despeja la caravana y nos damos prisa en dirección a El Prat.

 

Facturo el equipaje con vueling. Me fijo en la gente. Pienso que igual alguno de los que facturan conmigo pueda ser mi compañero de viaje. Quizás no. Con independencia de eso, pienso que habrá que intentarlo. Me despido de mi padre, y al poco tiempo subo para embarcar. Paso los controles de seguridad y son las 17:00. Queda aproximadamente una hora y media para ver tiendas en el aeropuerto antes de la hora de embarque. Esas tiendas que dicen que son sin tasas pero que tienen precios prohibitivos. Pero claro, tampoco se viaja cada día…

 

Entro donde está mi puerta de embarque. Me siento en un café a tomar algo. En frente tengo una televisión de plasma dónde está puesto “A tu lado”, y discuten, cómo no, de algún personajillo del mundo del corazón. Pienso en cómo detesto la telebasura. Pero también pienso que pasarán bastantes días antes de que pueda volver a ver la tele en castellano, y lo aprovecho.

 

Cuando dejo de mirar la tele me fijo en la gente: veo aguerridos ejecutivos con sus portátiles, grupos de jóvenes (quizás preparando su interrail?), parejitas que se cogen y se abrazan. También veo personas solitarias, o me parece verlas. Pienso entonces en que puede ser una buena idea viajar sólo. Pero dejo estos pensamientos para llamar a un amigo mío con el que tengo preparado un próximo viaje a Milán. Hablamos de Vueling, de los viajes, de los proyectos de uno y otro. Nos damos muchos recuerdos y la charla se alarga, porque el embarque no llega, y no llega. Desde la puerta de embarque nos dicen que el avión se retrasará. Y se retrasa y se retrasa. Y así hasta aproximadamente una hora, que es cuando se inicia el embarque. Ya no hay vuelta atrás: empieza mi EUROTRIP.

 

 

Proximo capítulo: el vuelo hasta Schiphol

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XAVIIII, que ilusión has empezado a contar tus andanzas por AMSTERDAM, creía que se te había olvidado... que nervios, que nervios... pero tú no te cortes y cuando veas que tal, sigue contando... ESTOY IMPACIENTE... jajajaja

 

Gracias por todo... BESOSSSSS :D

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Estaba deseando que te pusieras manos a la obra con el diario.

 

Me encanta la forma que tienes de narrar las cosas. Cuentas hasta el último detalle, pero no resulta una lectura aburrida sino todo lo contario.

 

Esperando la próxima entrega. :D

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Mientes más que escribes. No hay fotos ni pruebas.

Empiezo a sospechar que, tras la llegada del humano a la Luna, la muerte de Elvis y el pelo de Ana Blanco, va tu falso viaje por Europa.

Y tienes cómplice en Alcorcón para hacerte el interesante.

:D

 

No vuelva sin pruebas, Clouseau.

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Gracias a todos,

 

Claro que no se me puede haber olvidado una cosa así, Ruth. A ver si estos días que tu estás fuera acabo Amsterdam y ya nos reenganchamos los dos al diario de París la semana siguiente.

 

Super, me gusta que te guste. Intentaré ir poniendo una entrega cada día.

 

A ver Alvin, te demostraré con fotografías lo que cuento. Lo sabes tú bién. Tiempo al tiempo. Pero ocurre que el diario es cronológico y no tengo fotografías del aeropuerto. O sea que, mientras tanto, podrás seguir acusándome de mentiroso :D .

 

Un saludo.

Xavi.

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Qué mala es la envidia, ¿verdad, alvin? :D

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Ahí va otro trozo más del diario:

 

 

2. El vuelo hasta Amsterdam Schiphol con Vueling

 

Despegamos de el aeropuerto de El Prat aproximadamente sobre las 20.00h. Yo estoy ubicado en la primera fila del avión, junto a la ventanilla. A mi derecha tengo dos personas más, que aunque no se conocen entre sí, me acompañarán hasta Amsterdam.

 

Volar con Vueling. No sé si lo sabéis pero los aviones de Vuleing son bastante grandes, en cuanto a número de asientos se refiere. A cada lado del pasillo central hay filas de tres asientos y son bastante largos, la verdad. Después, en cuanto al servicio que da esta compañía de vuelos de bajo coste, yo destacaría:

 

Puntualidad. En este aspecto Vueling merece un claro suspenso, mi avión despegó casi con dos horas de retraso. A la vuelta, tuve también que esperar una hora a que el avión despegara. Además, apenas te dan información sobre lo que ocurre, y en los paneles informativos dicen que el vuelo despegará a la hora prevista, o sea que tú te quedas en el aeropuerto esperando observar que haya algún movimiento en la puerta de embarque.

 

Disponibilidad de vuelos. Vueling dispone de bastantes vuelos al día. En principio para destinos europeos, suele haber del orden de 3 vuelos al día, con lo cual, podemos decir que es un servicio bastante aceptable.

 

Horarios de los vuelos. En este aspecto Vueling merece una buena nota porque sus horarios son claramente competitivos. Muchos de sus vuelos despegan el viernes por la tarde o el sábado por la mañana y regresan el domingo por la noche a última hora, con lo cual te da tiempo a hacer visitas relámpago a capitales europeas. La verdad que en los horarios Vueling le pasa la mano por la cara a otras compañías como Ryanair o Easy Jet.

 

Precios y promociones. Vueling no es de las compañías aéreas más baratas (creo que estaría en un puesto medio entre Ryanair y Easy Jet), pero compensa por el hecho de que sus aviones despeguen y aterricen en aeropuertos principales y no secundarios, o que tenga horarios tan competitivos, o que disponga de una excelente política de disponibilidad basada en las plazas. Me explico: Vueling no vende más plazas de las que dispone ni tampoco basa su política de precios en función de las plazas que quedan disponibles (como hace Ryanair). De esa forma, tú puedes reservar una plaza una semana antes o un día antes del vuelo que, si existen plazas, te costará al mismo precio que había antes. Al menos es mi experiencia con Vueling, pues yo voy consultando precios y son siempre los mismos, con independencia de las plazas que hayan reservado.

 

Por lo demás, cabe decir que en el avión te ofrecían la posibilidad de consumir algo de comida, o beber algo, previo pago del precio, pero bueno, a eso ya estamos acostumbrados. También te ofrecían la posibilidad de ver, en las minipantallas de TV que se desplegaban, algún capítulo de Friends, previo pago de 1 eur. por los auriculares.

 

El vuelo transcurrió con normalidad. En el avión había varios grupos que eran claramente identificables. Aunque yo estaba en la primera fila de asientos, en la zona trasera del avión había un grupo de 10 o 15 jóvenes que iban de despedida de soltero hacia Amsterdam. Íban medio borrachos ya, y se notaba por las bromas que hacían, a veces aplaudiendo, a veces pegando gritos, incluso cantando. También, más cerca de mí, en la zona delantera del avión, había otro grupo: un grupo de chicas, con el guía de la agencia, que también se iban de despedida de soltero para una de ellas. Durante el vuelo estuvo bién porque se la felicitó por megafonía y todos rompimos en aplausos. Por lo demás, el vuelo estuvo tranquilo y el aterrizaje también. Sobre las 21:50 tomamos tierra en el aeropuerto de Schiphol. Empezaba mi aventura por tierras holandesas.

 

Próximo capítulo: Raúl y Susana

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Interesante lo que comentas sobre Vueling, porque mi experiencia con ellos es algo diferente, aunque no vamos a debatir sobre ello aquí.

 

Intrigada me hallo respecto a quiénes son Raúl y Susana. Espero que el próximo capítulo no tarde en llegar. :shock:

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Tus deseos son órdenes para mí, Super. Aquí lo tienes:

 

3. Raúl y Susana

Llegamos a Amsterdam Schiphol y la verdad es que se trataba de un aeropuerto enorme. En esos casos, uno cuando está sólo en un aeropuerto que no conoce (y más a esas horas), lo que hace es seguir a la gente que ha venido contigo en tu vuelo (más que nada para saber dónde hay que ir a recoger el equipaje, para saber dónde está la salida, para saber dónde hay las conexiones y todo eso). Claro que preguntando se llega a Roma, pero no está de más no perder el rastro de los que han venido contigo para poderse ayudar los unos con los otros.

 

Lo cierto es que hubo unos cuantos que nos perdimos en el aerpuerto de Schiphol y, algo más tarde de lo habitual, encontramos las cintas donde había que recoger el equipaje. Pero yo casi salgo antes del aeropuerto sin el equipaje!!! Suerte de una chica que me dijo:

 

- No pases por aquí sin tu maleta, o no podrás volver a entrar.

 

Pues nada, volví atrás hasta encontrar las cintas donde estaban mis maletas. No hubo problemas con el equipaje y sin más, salí del aeropuerto en busca de la conexión en tren hacia Amsterdam.

 

Pero en eso estaba, y no estaba sólo sino con todos los de mi vuelo!!! Y claro, no sabíamos cómo pillar billete en esas máquinas que sólo tienen las instrucciones en neerlandés, jajaja. Nada, un poco por intuición y deducción, entre todos nos íbamos ayudando. Que si second class, que si esto o lo otro…Había máquinas que sólo aceptaban tarjetas, otras que sólo monedas, otras que no iban a Centraal Station, jajaja. Joder, con lo fácil que es poner máquinas expendedoras de billetes a todos los destinos, pensábamos. Pero nada, uno dio en el clavo de cómo tenías que dar para sacar el billete y todos hicimos lo mismo. Nos costó 1,60 eur. el billete desde el aeropuerto hasta Amsterdam Centraal Station. Supongo que si hubiésemos tenido más tiempo nos hubiésemos fijado más en todo, pero claro, eran las 10 pasadas de la noche, había que llegar a Amsterdam, encontrar luego el hotel y tal, y cómo que no había muchas ganas. Y como a la spanish people se la oye desde lejos, pues nada, todos nos ayudábamos y pillábamos el billete. Y luego a encontrar el andén (eso fue bastante fácil), y pillamos el primer tren hasta Amsterdam Centrall Station.

 

Creo que el tren salía sobre las 22:16 h. Tuvimos que correr un poco: hubo otros que lo perdieron. Yo fuí con una pareja de Barcelona que había conocido allí en el mismo aeropuerto y que habían venido en el mismo vuelo que yo. Pues nada, pillamos el tren de las 22:16 juntos y luego estuvimos comentando las visitas que había que hacen en Amsterdam: que si el Museo Van Gogh, que si el Rijksmuseum, que la casa de Rubens, la casa de Anne Frank, que si la zona roja (todos teníamos claro que a la zona roja había que ir :shock: )….Me dijeron que tenían previsto quedarse en Holanda hasta el lunes, cuando volverían a Barcelona. Y que no querían visitar sólo Amsterdam, sino que también querían ir a Haarlem o Volendam, pueblos típicos holandeses. Yo les recomendé que visitaran Zaans Schanse, si querían ver los típicos molinos de viento. La conversación fue muy animada y también la compartimos con un matrimonio inglés de avanzada edad que era la primera vez que visitaban Amsterdam, y que, claro, se encontraban tan perdidos como nosotros.

 

El trayecto hasta Centraal Station duró, aproximadamente, unos 15 minutos. No sé si eran tres o cuatro paradas. No sabíamos bién en qué parada teníamos que bajarnos. Susana creía que era en la última, Raúl y yo no teníamos ni idea, pero un holandés nos lo dijo sin apenas preguntarle nada. Si es que allí te ayudan si necesidad de que tú les digas nada…y nos dijo en perfecto inglés:

 

- Amsterdaam Centraal Station? Next stop. - Y se bajó en su parada.

 

Llegamos y nos bajamos. La estación central de Amsterdam es enorme. Algo parecido a la estación de Sants de Barcelona pero no es subterránea. Lo que ocurre que a esas horas no estábamos para admirar la estación, la verdad…ellos dos y yo teníamos que llegar a nuestros respectivos sitios de alojamiento (ellos hotel, yo albergue), y no teníamos idea de cómo hacerlo. Yo tenía apuntado que tenía que pillar el tranvía número 7 para llegar al albergue (el Stayokay Vondelpark), pero ese tranvía no lo ví en la Centraal Station ni por asomo, jajaja. Y ellos no sabían cuál tenían que coger. Preguntamos a una señora y les dijo el número de tranvía que tenían que coger ellos. Y yo tenía claro que era el número 7, pero el número 7 no aparecía…

 

Raúl y Susana fueron para su respectiva parada de tranvía. Antes de eso nos dimos los teléfonos, por si querían quedar por Amsterdam y eso. Me dijeron que ellos al día siguiente estarían de museos y eso. Se fueron y yo me quedé esperando mi tranvía, pero no llegaba, y no llegaba…Volví a preguntar y me dijeron que claro, que el Vondelpark estaba como a las afueras de la ciudad…y que tendría que pillar el tranvía número 2 (joder, y ya había dejado pasar 2 tranvías con ese número). Pues nada, que me monté en el próximo y pregunté al conductor si iba al Vondelpark: me dijo que sí, pero la verdad es que no me situaba demasiado. Me cogí el mapa y me intentaba situar a través de las paradas pero…uff..no me acababan de encajar.

 

En el tranvía había un letrero de esos luminosos que anuncia cada parada. También me fijé que había pantallas de TV que emitían anuncios, y por megafonía decían el nombre de la siguiente parada. Con el tiempo me daría cuante que, en determinadas líneas de tranvía, cada parada hacía referencia a un canal (Herengracht, Keizersgracht, Prinsengracht)…De Amsterdam en aquél primer recorrido la verdad es que no pude ver gran cosa, pero bueno, fue mi primera toma de contacto con la ciudad.

 

Próximo capítulo: el cura holandés.

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Próximo capítulo: el cura holandés.

¿Kluivert?

 

Ni una prueba, amigo, ni una prueba.

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